Preparación de la entrevista

Preguntas de entrevista para Contable (contador): 20 preguntas con respuestas de ejemplo

Si usted ha buscado «entrevista para contador», esta es su página: en España el puesto se llama Contable —o Técnico Contable y Responsable de Contabilidad según el nivel—, pero el trabajo y las preguntas son los mismos. Encontrará veinte preguntas agrupadas en tres bloques, con respuestas de ejemplo escritas en primera persona para que pueda adaptarlas a su experiencia. Las respuestas técnicas están referidas al Plan General de Contabilidad, a los modelos de la AEAT y al calendario mercantil español, así que sirven tanto para una entrevista en una gestoría como para un departamento financiero. Un aviso útil antes de seguir: en la mitad de los procesos hay prueba práctica, y casi siempre consiste en cuadrar algo o en proponer asientos, no en recitar definiciones.

Written & reviewed by the CVWon Editorial Team · Updated julio 2026

Cree su CV

Preguntas y respuestas

Preguntas de entrevista y respuestas modelo

Prepárese para estas preguntas frecuentes con respuestas modelo detalladas.

Por qué se hace esta pregunta

Es la pregunta que mejor distingue a quien lleva un cierre de quien solo introduce asientos. El entrevistador escucha si hay secuencia, si hay control sobre otros departamentos y si hay una fecha comprometida.

Respuesta modelo

Cerramos el quinto día hábil. El día 1 bloqueo el periodo en el ERP y compras me envía la relación de recepciones sin factura, que periodifico con un asiento automático. El día 2 hago las conciliaciones bancarias con los ficheros norma 43 de las cuatro entidades y dejo las partidas en tránsito identificadas una a una. El día 3 registro amortizaciones, nóminas y las periodificaciones de gastos recurrentes, unos cuarenta apuntes que tengo parametrizados. El día 4 reviso el balance de sumas y saldos contra el mes anterior con un Excel de variaciones: cualquier cuenta que se mueva más de un 15 % sin explicación la abro. El día 5 cuadro IVA con los libros registro, cierro y envío el reporting a dirección. Antes tardábamos doce días; lo que lo arregló no fue trabajar más rápido, sino acordar con almacén y compras un calendario de corte que se respeta.

Responda en orden cronológico y con días concretos. Si en su empresa no hay cierre mensual formal, dígalo y explique cómo ordena usted el trabajo; inventar un calendario que no existe se nota en la segunda repregunta.

Por qué se hace esta pregunta

Para separar responsabilidad real de exposición. Muchos candidatos listan una decena de modelos en el CV y en la entrevista resulta que solo los archivaban.

Respuesta modelo

Presento yo, con mi certificado de representante, el 303 mensual, el 349 trimestral, el 347 en febrero y el 390 y el 190 en enero. El envío al SII lo llevo también yo, a diario. El modelo 200 del Impuesto sobre Sociedades lo prepara el asesor fiscal externo: yo le entrego el balance definitivo, el detalle de las diferencias permanentes y temporarias, los ajustes de amortización y la conciliación entre el resultado contable y la base imponible, y después reviso el borrador con él antes de la presentación. Las nóminas y los seguros sociales los lleva la gestoría laboral; yo contabilizo el resumen y cuadro las cuentas 465, 476 y 4751.

Diga sin rodeos qué no hace usted. Reconocer que el 200 lo firma el asesor externo no resta nada; fingir que lo prepara y no saber explicar un ajuste extracontable, sí.

Por qué se hace esta pregunta

La contabilidad se mueve por resolución del ICAC y por ley fiscal. Quien no tiene una rutina de actualización acaba enterándose de los cambios por un requerimiento.

Respuesta modelo

Tengo tres fuentes fijas. Reviso las consultas del ICAC y su boletín, porque es donde se resuelven las dudas de aplicación del PGC que luego aparecen en el cierre. Estoy suscrito a las novedades de la Sede Electrónica de la AEAT para los cambios de modelos y de plazos, que suelen llegar en diciembre y arruinar enero si no se ven venir. Y hago un curso de cierre contable y fiscal al año, presencial si puede ser, porque el valor está en las preguntas del resto de asistentes. En 2025 le dediqué tiempo aparte a la Ley Antifraude y a Veri*factu, que es el cambio con más impacto operativo que he vivido en facturación.

Cite fuentes concretas y una novedad reciente que haya aplicado. «Leo mucho» y «me informo por internet» son respuestas que restan.

Por qué se hace esta pregunta

Buscan honestidad y, sobre todo, mecanismo de control. Un contable que nunca ha cometido un error o no lleva volumen o no lo cuenta.

Respuesta modelo

En 2023 registré como gasto del ejercicio una prima de seguro anual pagada en noviembre que cubría hasta el octubre siguiente. Eran unos 18.000 €, de los cuales casi 15.000 correspondían al ejercicio siguiente. Lo detecté yo mismo en la revisión de variaciones del cierre de diciembre: la cuenta 625 se había movido un 30 % sin causa comercial. Registré la periodificación en la 480 antes de la formulación, avisé al controller por escrito porque afectaba al resultado del último trimestre, y desde entonces tengo una lista de control de pólizas y contratos plurianuales que reviso cada noviembre. No llegó a salir del cierre, pero me enseñó que las variaciones del mayor detectan cosas que el cuadre no ve.

Elija un error real, de importe medio, detectado por usted y con un control implantado después. Evite errores que revelen negligencia grave o incumplimiento de plazos frente a la AEAT.

Por qué se hace esta pregunta

Comprueban si hay un problema oculto —conflicto, despido, cierre— y si su motivo encaja con lo que ese puesto ofrece de verdad.

Respuesta modelo

Por techo de contenido, no por conflicto. En cinco años he pasado de llevar una sociedad a llevar tres, he reducido el cierre a cinco días y he metido el SII y Veri*factu. Lo que viene ahora en mi empresa es repetir ese mismo ciclo, porque no hay auditoría obligatoria ni consolidación, y a mí me interesa exactamente eso: coordinar auditoría, entrar en consolidación y en reporting a dirección. Su puesto lo incluye, y por eso me presento. Me marcho en buenos términos y con el cierre del semestre entregado.

Ningún comentario negativo sobre la empresa actual, ni siquiera suave. Y remate siempre conectando su motivo con una función concreta del puesto al que opta.

Por qué se hace esta pregunta

Miden criterio y prudencia. En contabilidad, el candidato que llega prometiendo rehacerlo todo en un mes asusta más que el que promete poco.

Respuesta modelo

El primer mes, escuchar y levantar el mapa: qué sociedades hay, quién presenta cada modelo, qué se hace fuera del ERP en Excel y cuál es el calendario real de cierre frente al que está escrito. En paralelo revisaría las cuentas puente y las de partidas pendientes de aplicación, que es donde suele estar enterrado el trabajo atrasado. El segundo mes, cerrar un mes completo yo mismo sin cambiar nada, para entender el proceso antes de opinar. El tercero, proponer dos mejoras acotadas y medibles: normalmente la conciliación bancaria automatizada y el calendario de corte con compras. No tocaría el plan de cuentas ni la analítica en noventa días; eso se hace después de un cierre anual.

Estructure en tres bloques temporales y termine con algo que NO haría todavía. Esa última frase es la que suele recordarse.

Técnica

¿Qué preguntas técnicas se hacen en una entrevista de Contable?

Estas preguntas técnicas propias del puesto pueden surgir durante su entrevista.

La periodificación reparte en el tiempo un importe que ya conozco con certeza: sé cuánto es y a qué periodo corresponde. Por ejemplo, un seguro anual de 12.000 € pagado en octubre: 3.000 € van al ejercicio y 9.000 € a la cuenta 480, gastos anticipados. La provisión responde a una obligación probable cuyo importe o vencimiento son inciertos y hay que estimar: por ejemplo, una demanda laboral en la que el abogado estima entre 30.000 y 50.000 € de riesgo, que dotaría en la 141 con cargo a la 6795. La diferencia práctica es la certeza: si tengo el importe exacto y solo me falta imputarlo al periodo, es periodificación; si tengo que estimar, es provisión. Y hay una tercera figura que se confunde con las dos, el deterioro, que no es una obligación sino una pérdida de valor de un activo, como el deterioro de créditos comerciales en la 490.

La cuota anual lineal es 60.000 dividido entre 10, es decir 6.000 € al año. Como solo ha estado en funcionamiento tres meses, imputo 1.500 €. El asiento a 31 de diciembre es: cargo en la cuenta 681, amortización del inmovilizado material, por 1.500 €, con abono en la 281, amortización acumulada del inmovilizado material, por 1.500 €. Dos precisiones que suelen valorarse: la amortización empieza cuando el bien está en condiciones de funcionamiento, no cuando se firma la factura; y en el Impuesto sobre Sociedades habría que comprobar que el coeficiente lineal aplicado no supera el máximo de las tablas del artículo 12 de la Ley, porque si contablemente amortizo por encima, el exceso genera un ajuste extracontable positivo que revierte en ejercicios posteriores.

Para las facturas emitidas, cuatro días naturales desde la expedición, sin contar sábados, domingos ni festivos nacionales. Para las recibidas, cuatro días naturales desde el registro contable, y en todo caso antes del día 16 del mes siguiente al periodo de liquidación en el que se hayan incluido. Si se me escapa una factura, la envío en cuanto la detecto marcándola con la clave de subsanación que corresponda: es una presentación fuera de plazo, pero se regulariza y queda trazada. Lo que no se puede hacer es esperar al 303 para arreglarlo por diferencia. En mi rutina reviso a diario el fichero de respuesta de la AEAT: los registros aceptados con errores son los peligrosos, porque entran pero quedan mal, y esos son los que aparecen luego como discrepancias frente al proveedor.

Es la declaración informativa anual de operaciones con terceras personas que hayan superado los 3.005,06 € en el año natural, IVA incluido, desglosada por trimestres. Se presenta en febrero respecto del ejercicio anterior. No lo presentan quienes están acogidos al SII, precisamente porque la AEAT ya tiene esa información con detalle diario, ni quienes no han superado ese umbral con ningún tercero. Tampoco se incluyen las operaciones ya declaradas en otros modelos, como las intracomunitarias del 349 o las retenciones que van al 190. En la práctica, el trabajo real del 347 no es presentarlo, sino cruzar previamente los importes con los cinco o seis proveedores y clientes más grandes, porque una discrepancia entre lo que yo declaro y lo que declara el otro genera un requerimiento casi seguro.

Con ejercicio cerrado a 31 de diciembre: los administradores formulan las cuentas anuales dentro de los tres meses siguientes al cierre, es decir hasta el 31 de marzo. La junta general ordinaria las aprueba dentro de los seis primeros meses del ejercicio siguiente, hasta el 30 de junio. Y el depósito en el Registro Mercantil se presenta dentro del mes siguiente a la aprobación, en la práctica durante julio. Los libros oficiales —diario, inventarios y cuentas anuales, actas y registro de socios— se legalizan telemáticamente dentro de los cuatro meses siguientes al cierre del ejercicio, hasta el 30 de abril. Mi papel es preparar toda la documentación, redactar la memoria y dejar el depósito listo para firma; quien formula y responde son los administradores. Y conviene recordar la consecuencia de no depositar: transcurrido un año desde el cierre sin depositar, el registro queda cerrado para casi cualquier inscripción, y además hay régimen sancionador.

Es una prestación de servicios intracomunitaria con inversión del sujeto pasivo, siempre que ambos estemos dados de alta en el ROI y yo haya validado su número de operador en el VIES; conviene guardar el justificante de esa validación. El proveedor factura sin IVA, y yo autorrepercuto: registro el gasto en el grupo 62 por el importe total, con abono al proveedor en la 4000, y al mismo tiempo el IVA devengado en la 477 y el soportado en la 472 por el mismo importe, de modo que el efecto en tesorería es nulo si tengo derecho a deducción plena. En el modelo 303 va en las casillas de adquisiciones intracomunitarias, tanto en el devengado como en el deducible, y además la operación se declara en el modelo 349 con la clave de servicios. Si el proveedor no estuviera en el VIES, no aplicaría la inversión y tendría un problema distinto, con IVA alemán soportado que habría que recuperar por el procedimiento del modelo 360.

Es el sistema derivado de la Ley 11/2021 Antifraude y del Real Decreto 1007/2023: obliga a que los programas de facturación garanticen la integridad, la conservación, la trazabilidad y la inalterabilidad de los registros. Cada factura genera un registro de facturación encadenado con una huella o hash y lleva un código QR, y hay dos modalidades: remitir automáticamente los registros a la AEAT, que es la modalidad Veri*factu propiamente dicha, o el sistema no verificable, que exige firma electrónica y conservación de los registros a disposición de la Administración. El calendario de entrada en vigor se ha modificado más de una vez, así que la fecha concreta que aplica a cada contribuyente conviene confirmarla en la Sede Electrónica antes de dar nada por hecho. Para el contable, el cambio de fondo es que se acabó rectificar una factura emitida borrándola o reemitiéndola con el mismo número: toda corrección pasa por una factura rectificativa, y el circuito de facturación deja de ser modificable a posteriori. Eso obliga a formar al equipo comercial y de administración, que es donde surgen de verdad los problemas.

Contablemente, cuando hay riesgo de insolvencia reclasifico el saldo a clientes de dudoso cobro, la 436, y doto el deterioro con cargo a la 694 y abono a la 490. Si finalmente el crédito se declara incobrable, lo doy de baja contra la 650, pérdidas de créditos comerciales incobrables, y revierto el deterioro con abono a la 794. Fiscalmente, la pérdida por deterioro es deducible con carácter general cuando en el momento del devengo del impuesto han transcurrido seis meses desde el vencimiento de la obligación, o bien si el deudor está en concurso, procesado por alzamiento de bienes o las deudas están reclamadas judicialmente. No son deducibles, salvo excepciones, las de entes públicos ni las de entidades vinculadas. Y las empresas de reducida dimensión pueden además dotar un deterioro global del 1 % sobre el saldo de deudores al cierre. Si el deterioro no cumple el requisito temporal, hay ajuste extracontable positivo que revertirá cuando se cumpla.

Situacional

¿Para qué preguntas situacionales debe prepararse en una entrevista de Contable?

Situaciones y preguntas de comportamiento a las que puede enfrentarse.

Primero cuantifico el efecto completo, no solo el gasto: los 80.000 € que debieron activarse, la amortización que habría correspondido y el impacto en la base imponible del Impuesto sobre Sociedades. Segundo, lo califico: es un error contable de ejercicios anteriores, y la norma de registro y valoración correspondiente exige corregirlo en el ejercicio en que se detecta, con contrapartida en reservas, no reabriendo el ejercicio cerrado, informando además en la memoria. Tercero, lo comunico por escrito a la dirección financiera y al auditor, con el cálculo hecho y una recomendación clara. Y cuarto, la parte fiscal: valoro con el asesor si procede una declaración complementaria o una rectificativa del Impuesto sobre Sociedades según el sentido del ajuste. Lo que no haría en ningún caso es diluirlo en el ejercicio corriente sin decir nada, aunque el importe fuera pequeño.

Le diría que no, y le explicaría por qué en su idioma, no en el mío: el ingreso se reconoce cuando se presta el servicio, y si lo adelanto estoy declarando un IVA que no corresponde a ese periodo y un resultado que no es real, con consecuencias en el Impuesto sobre Sociedades y en el informe de auditoría. Después le ofrecería la alternativa legítima, que casi siempre existe: si el servicio se ha prestado parcialmente, se factura la parte ejecutada; si hay un anticipo cobrado, se registra como anticipo de clientes en la 438, que no es ingreso pero sí es tesorería y es un dato que a él le sirve. Si aun así insistiera, lo escalaría al director financiero y dejaría constancia por correo de la petición y de mi respuesta. Esta es una de las pocas cosas en las que un contable no tiene margen de negociación.

No paro el cierre por una entrada que falta. Llamo por teléfono, no solo escribo, y pido una fecha concreta. Si no llega a tiempo, registro una provisión por el importe estimado a partir del mes anterior ajustado por altas, bajas y variables conocidos, lo documento en el papel de trabajo del cierre con el criterio de estimación, y aviso en el reporting de que la cifra de personal es estimada con un margen aproximado. Cuando llega el resumen definitivo, ajusto la diferencia en el mes siguiente y compruebo el cuadre de la 465, la 476 y la 4751. En paralelo, plantearía a la gestoría un compromiso de entrega el día 2, porque si esto pasa dos meses seguidos es un problema de proceso y no de un mes malo.

Lo primero, anotar el plazo y confirmar la recepción, porque en la notificación electrónica el reloj corre solo. Después extraigo el mayor del proveedor por trimestres y lo cuadro con lo declarado, buscando las causas habituales: facturas contabilizadas en trimestre distinto al de expedición, rappels y abonos con signo cambiado, criterio de fecha de operación frente a fecha de registro, o facturas de un mismo grupo asignadas a NIF distintos. Llamo al proveedor y comparo cifras trimestre a trimestre; en mi experiencia la discrepancia se localiza en una llamada. Con eso preparo la respuesta al requerimiento, adjunto el detalle y, si el error es mío, presento una declaración sustitutiva. Y guardo la conclusión en la lista de control del 347 del año siguiente para no repetirlo.

Es la primera cosa que miraría al llegar, así que no me sorprendería. Empezaría por lo reciente y por lo grande: extraigo el detalle, ordeno por importe y ataco las partidas de los últimos doce meses, que son las que aún se pueden identificar con extractos y con la memoria de las personas que siguen en la empresa. Las agrupo por tipología —cobros de clientes sin identificar, comisiones bancarias, devoluciones, remesas parcialmente aplicadas— porque casi siempre hay dos o tres causas que explican el 80 % del saldo. Con las antiguas e irrecuperables prepararía una propuesta de regularización cuantificada para la dirección financiera y el auditor, con el criterio contable y el efecto fiscal, y no la registraría por mi cuenta. Y sobre todo cerraría la fuente: si las partidas siguen entrando cada mes, limpiar el histórico no sirve de nada.

Mi papel es que la decisión se tome con la información completa, no imponerla. Prepararía una nota de una página: en qué consiste el ajuste, qué norma lo respalda, cuál es el efecto en resultado, en patrimonio neto y en el Impuesto sobre Sociedades, y qué consecuencia tiene no registrarlo, que puede ir desde una diferencia no significativa hasta una salvedad en el informe. Después expondría ese resumen a la dirección financiera junto con el auditor, para que hablen entre ellos con los mismos números delante. Si finalmente se decide no registrarlo y el auditor lo acepta por materialidad, lo dejo documentado en el papel de trabajo del cierre. Si el auditor no lo acepta y la salvedad va a existir, me aseguro de que la dirección y los administradores lo sepan por escrito antes de formular, porque quienes firman son ellos.

Preparación

Consejos de preparación

1

Descargue las últimas cuentas anuales depositadas de la empresa antes de la entrevista: son públicas en el Registro Mercantil y hay portales de información empresarial que las ofrecen. Llegue con dos preguntas concretas sobre su balance —por qué han crecido las existencias, qué explica el aumento de la deuda a corto plazo— y habrá ganado la mitad del proceso antes de la primera pregunta técnica.

2

Prepare y memorice sus cinco cifras: sociedades a su cargo, facturas al mes, días de cierre, modelos que presenta y algún indicador de calidad, como ajustes de auditoría o requerimientos recibidos. En una entrevista de contable, dudar al decir cuánto tarda en cerrar el mes deja peor impresión que fallar una norma de valoración.

3

Cuente con una prueba práctica. Suele durar entre treinta y sesenta minutos y consiste en proponer asientos de casos habituales —leasing, permuta, subvención, deterioro—, cuadrar un extracto bancario contra el mayor o localizar un descuadre de IVA. Repase antes en papel los asientos de leasing, subvenciones de capital y provisiones, que son los tres que más se preguntan y los que más se olvidan.

4

Revise el estado de la empresa en materia de facturación electrónica y SII antes de ir. Preguntar «¿en qué punto están con Veri*factu y quién lleva el proyecto?» demuestra que conoce el calendario normativo y coloca la conversación en un terreno donde muy pocos candidatos pueden seguirle.

5

Lleve preparadas sus propias preguntas sobre el puesto: tamaño del departamento y a quién reporta, cuántas sociedades y si hay consolidación, qué ERP y qué versión, quién presenta los impuestos, si hay auditoría obligatoria, qué día se cierra el mes y cuánta gente hay en el circuito de facturas. Son preguntas de oficio y se notan.

6

Infórmese del convenio aplicable —el de oficinas y despachos en muchas empresas, el de gestorías administrativas en las asesorías— y de si el salario se paga en doce o en catorce pagas. Sin ese dato es imposible comparar dos ofertas ni responder con criterio a la pregunta del sueldo.

7

Repase el calendario del ejercicio en voz alta la víspera: formulación en marzo, legalización de libros en abril, junta y aprobación hasta junio, depósito en julio, 347 en febrero, 390 y 190 en enero. Que le salga con fluidez transmite oficio antes que cualquier adjetivo del CV.

Cómo responder: «¿Cuáles son sus expectativas salariales?»

Para un puesto de responsable de contabilidad con tres sociedades a cargo, cierre mensual, cuentas anuales y presentación de impuestos, mi expectativa se sitúa entre 34.000 y 38.000 € brutos anuales en catorce pagas. Se lo digo con dos matices, para que sea una conversación y no una cifra suelta. El primero es de dónde sale: hoy estoy en 32.500 € con un variable del 5 % ligado al cierre en plazo, así que el rango es coherente con lo que ya hago y con lo que veo en el mercado para este perfil en esta zona. El segundo es que la cifra depende de dos cosas concretas del puesto: si incluye también la coordinación de la auditoría y el reporting a la matriz, que son responsabilidades de otro nivel, y de la política de teletrabajo, porque dos días en casa tienen para mí un valor real. Si el presupuesto de la posición está por debajo de ese rango, prefiero saberlo ahora y ver si hay recorrido por otra vía: una revisión pactada a los doce meses, formación certificada en SAP o días adicionales de convenio. ¿En qué banda se mueve el puesto? Como referencia general del mercado español, un auxiliar contable suele moverse entre 18.000 y 22.000 €, un contable con tres a cinco años de experiencia entre 24.000 y 30.000 €, y un responsable de contabilidad entre 32.000 y 42.000 €, con un plus del 10 al 15 % en Madrid y Barcelona y en multinacionales, y cifras algo por debajo en las gestorías.

FAQ

Preguntas frecuentes

Entre dos y cinco semanas en una empresa mediana, y algo más en grupos grandes o multinacionales. Lo habitual son tres pasos: una primera criba telefónica o por videollamada con Recursos Humanos de veinte minutos, una prueba técnica, y una o dos entrevistas con el responsable financiero y, en ocasiones, con dirección general. Hay un factor estacional que conviene tener en cuenta: entre enero y febrero, y de nuevo en julio, los departamentos financieros están en plena campaña y los procesos se alargan, mientras que en septiembre se acelera todo.

En más o menos la mitad de los procesos, sí, y en las gestorías es casi la norma. Entran tres cosas: asientos de casos que no son de todos los días (leasing, subvención de capital, permuta, deterioro, operaciones intracomunitarias), un ejercicio de cuadre —extracto bancario contra mayor, o IVA declarado contra libros registro— y a veces Excel: tablas dinámicas y alguna función de búsqueda. Si la prueba es en casa, entregue también el razonamiento, no solo el resultado; el criterio se valora más que el número.

Diga contable. Es la denominación profesional en España, y «contador» aquí suena al aparato que mide la luz o el agua, no a la profesión, aunque el interlocutor entenderá perfectamente a qué se refiere. Si su experiencia es latinoamericana, la fórmula natural es explicarlo una vez y seguir adelante: «mi puesto allí se llamaba Contador General, que aquí sería Responsable de Contabilidad». Lo importante no es la palabra, sino que quede claro desde el principio el alcance del trabajo.

Dos cosas, casi seguro. La primera, si sabe hacer cierre mensual de verdad, con periodificaciones, analítica y control de existencias, porque en gestoría muchos clientes se cierran una vez al año. La segunda, cómo va a llevar el cambio de ritmo: pasar de una cartera amplia y superficial a una sola sociedad en profundidad. Prepare ejemplos de sus clientes más complejos, de cuentas anuales formuladas y de requerimientos respondidos, y hable con naturalidad de lo que aún no ha hecho. Su ventaja competitiva es real y conviene nombrarla: usted ha visto docenas de contabilidades distintas y sabe dónde suelen esconderse los problemas.

Sí, y es más habitual de lo que parece, porque el trabajo es perfectamente deslocalizable salvo la firma de documentación en papel. El modelo más frecuente en España es híbrido, de dos a tres días en casa, con la excepción de los días de cierre y de la semana de trabajo de campo de la auditoría, que suelen exigir presencia. Plantéelo cuando ya haya interés por su perfil, no en la primera llamada, y hágalo en términos operativos: proponga qué días concretos estaría en la oficina y por qué. Compruebe además que figure por escrito en el contrato o en un acuerdo de trabajo a distancia, porque de palabra dura lo que dura el jefe que lo concedió.

Dígalo y razone en voz alta hasta donde llegue, que es exactamente lo que buscan. Una respuesta como «el tratamiento exacto de la permuta comercial no lo tengo fresco, pero sé que la clave está en si tiene carácter comercial y en cómo se valora el bien recibido, y lo confirmaría en el PGC y en las consultas del ICAC antes de registrarlo» transmite criterio profesional. En contabilidad, inventarse una norma es la peor respuesta posible: el entrevistador conoce la respuesta y, sobre todo, va a deducir que usted registra asientos sin comprobar.

¿Todo listo para triunfar en su entrevista?

Cree su CV

Relacionados

Puestos relacionados

Suscriptor de Seguros

Finanzas

Analista Financiero

Finanzas

Banquero de Inversión

Finanzas

Auditor

Finanzas

Asesor Fiscal

Finanzas

Responsable Financiero

Finanzas