Ejemplo de CV
Ejemplo de CV de Gestor de Carteras
Este ejemplo reproduce el currículum de un Gestor de Carteras con trayectoria en una SGIIC española de tamaño medio, con responsabilidad sobre un fondo UCITS de renta variable europea, un mixto flexible y una cartera de mandatos discrecionales. Está construido con el criterio que aplican las direcciones de inversiones y los selectores de fondos en Madrid: perímetro explícito al principio, cada resultado acompañado de índice de referencia, periodo y métrica de riesgo, y una descripción honesta del rol dentro del equipo. Use la estructura y sustituya los datos por los suyos, pero conserve las unidades —puntos básicos, tracking error, ratio de información, drawdown—, porque son las que utiliza quien va a evaluarle.
Written & reviewed by the CVWon Editorial Team · Updated julio 2026
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Gestor de Carteras
Perfil profesional
Gestor de Carteras con 11 años en gestión de activos, actualmente gestor principal de un fondo UCITS de renta variable europea de 640 M€ en una SGIIC española y cogestor de un mixto flexible de 210 M€, con 95 M€ adicionales en mandatos de gestión discrecional para clientes de banca privada. Entre 2020 y 2024 el fondo obtuvo una rentabilidad neta anualizada del 8,4 % frente al 6,9 % del MSCI Europe Net Return EUR, con una volatilidad del 13,8 %, un tracking error ex post del 4,2 %, una ratio de información de 0,36 y un máximo drawdown del -22,7 % frente al -25,3 % del índice; soy el responsable último de la construcción de cartera dentro de un presupuesto de tracking error ex ante del 3 % al 5 % aprobado por el comité de inversiones. Mi proceso combina un filtro cuantitativo de calidad y generación de caja libre con análisis fundamental propio, y se traduce en una cartera concentrada de 45 a 55 valores con un active share del 78 %. CFA charterholder, EFA por EFPA España y experiencia directa en la adaptación de la gama a MiFID II, PRIIPs y SFDR, incluida la reclasificación de dos fondos a artículo 8. Las rentabilidades indicadas son netas de comisiones y por años naturales completos; las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.
Logros destacados
Formación académica
En España la entrada a la gestión de carteras se produce casi siempre desde un grado en Administración y Dirección de Empresas, Economía o el doble grado con Derecho, y cada vez más desde Matemáticas, Física o Ingeniería con especialización financiera posterior. El itinerario habitual continúa con un máster de mercados o de gestión de activos —el IEB, Afi Escuela y CUNEF son las referencias del mercado madrileño, junto con los programas de finanzas de ICADE, IESE y ESADE— y se consolida con una certificación internacional. El CFA sigue siendo la credencial de referencia para la gestión institucional y sus tres niveles marcan el ritmo de los primeros años de carrera; EFA y EFP de EFPA España cumplen otra función, la de acreditar los conocimientos y competencias exigidos por la CNMV en aplicación de la Guía Técnica 4/2017 para asesorar o gestionar carteras de clientes bajo MiFID II, lo que en la práctica las convierte en un requisito para cualquier puesto con contacto con el cliente. CAIA aporta en activos alternativos, capital riesgo e inmobiliario; el FRM de GARP, en riesgos; y el CESGA de EFFAS, en análisis de sostenibilidad. En este ejemplo el candidato combina Grado en Administración y Dirección de Empresas (CUNEF, 2012), Máster en Bolsa y Mercados Financieros (IEB, 2014), CFA charterholder desde 2019 y EFA con recertificación anual, un perfil perfectamente reconocible para cualquier dirección de inversiones de Madrid.
Certificaciones
Competencias
¿Qué competencias debe destacar un CV de Gestor de Carteras?
Técnica
Habilidades interpersonales
Herramientas
| Categoría | Competencias |
|---|---|
| Técnica | Definición y control de la política de inversión y de los límites del mandato y del folleto, Asignación estratégica y táctica de activos, con presupuesto de riesgo por clase de activo y por factor, Selección de valores con análisis fundamental y modelos de descuento de flujos de caja, Selección de fondos y ETF de terceros, con análisis de due diligence cualitativa y cuantitativa, Construcción de cartera y optimización con restricciones (regla 5/10/40 de UCITS, límites sectoriales y de contraparte), Medición y atribución de resultados: Brinson-Fachler para renta variable y modelo de Campisi para renta fija, Métricas de riesgo: volatilidad, tracking error ex ante y ex post, ratio de información, Sharpe, Sortino, beta, VaR y pruebas de estrés, Gestión de liquidez, escalonamiento de la ejecución y análisis del coste de mercado, Rebalanceo por bandas de tolerancia y por calendario, con control de coste fiscal y de transacción, Cumplimiento de MiFID II, PRIIPs y SFDR, y control de límites junto a las áreas de riesgos y cumplimiento normativo |
| Herramientas | Bloomberg Terminal y Bloomberg PORT, FactSet, con Portfolio Analytics y descarga programática, Morningstar Direct para comparativa de categoría y análisis de competencia, Sistema de gestión de cartera y de órdenes (OMS/PMS) con control de límites previo a la ejecución, Python (pandas, NumPy, statsmodels) para atribución, series históricas y automatización del cierre mensual, SQL para explotación del almacén de datos de posiciones y operaciones, Microsoft Excel avanzado con Power Query y modelos de valoración propios, Power BI para el cuadro de mando de riesgo y resultados del comité de inversiones, Plataformas de datos ASG y herramientas de reporte de indicadores PAI de SFDR |
| Habilidades interpersonales | Defensa argumentada de una tesis de inversión ante el comité y capacidad de cambiar de opinión con datos nuevos, Comunicación de un periodo malo al selector, al cliente y a la red de distribución sin recurrir al eufemismo, Disciplina de proceso y resistencia a la presión de flujos y de titulares de mercado, Trabajo con analistas, mesa de operaciones, riesgos y cumplimiento normativo sin invadir funciones, Escritura clara de la carta trimestral y del informe periódico dirigido al partícipe, Criterio ético y gestión rigurosa de conflictos de interés y de operativa personal |
Nota sectorial
El mercado español de gestión de activos está concentrado y es marcadamente bancario: las gestoras de los grandes grupos —CaixaBank AM, Santander AM, BBVA AM, Ibercaja, Kutxabank— reúnen la mayor parte de un patrimonio en fondos de inversión nacionales que supera los 400.000 millones de euros, y a su alrededor conviven las gestoras independientes de Madrid y Bilbao, las boutiques de autor y las agencias y sociedades de valores. La supervisión reparte el terreno: la CNMV vigila las IIC, las SGIIC, las EAF y las agencias de valores; la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP), los planes y fondos de pensiones; y el Gobierno Vasco, las EPSV, un vehículo con peso real en el País Vasco y con reglas de liquidez propias. El vehículo estrella sigue siendo el fondo de inversión, sostenido por una ventaja fiscal muy española, el régimen de traspasos que permite mover el ahorro entre fondos sin tributar por la plusvalía; en cambio, la SICAV se ha desplomado como figura tras el endurecimiento de los requisitos para tributar al 1 %, con la exigencia de cien accionistas con inversión mínima efectiva verificada por la Agencia Tributaria, lo que ha provocado disoluciones masivas y traslados a vehículos luxemburgueses. En el ahorro previsional, la reducción del límite de aportación individual a 1.500 € anuales y el impulso legal a los planes de empleo han desplazado el negocio hacia los mandatos institucionales y los fondos de pensiones de empleo de promoción pública. Para el gestor, tres consecuencias prácticas: MiFID II prohíbe cobrar retrocesiones en gestión discrecional, lo que ha generalizado las clases limpias y ha comprimido márgenes; SFDR ha convertido la etiqueta de artículo 8 o artículo 9 en un argumento de venta y en un riesgo de greenwashing que se vigila; y la entidad depositaria y el cálculo diario del valor liquidativo imponen una disciplina operativa que no admite improvisaciones. En cuanto a retribución, y como referencia orientativa para Madrid: un analista o gestor junior se mueve entre 32.000 y 45.000 € brutos anuales; un gestor con cinco a ocho años de experiencia y responsabilidad sobre un fondo, entre 55.000 y 80.000 € con un variable del 15 % al 30 %; un gestor sénior o gestor principal de un fondo relevante, entre 80.000 y 110.000 € con un variable que puede alcanzar el 50 %; y un director de inversiones, a partir de 120.000 € y hasta 180.000 € en gestoras medianas, con paquetes superiores y participación en resultados en las boutiques independientes. Conviene recordar que la normativa de remuneración aplicable a las SGIIC obliga a diferir una parte relevante del variable durante varios años y a abonar una porción en participaciones del propio fondo, de modo que la cifra de la oferta y la caja del primer año no coinciden.
FAQ
Preguntas frecuentes
Utilice únicamente información ya pública. La ficha mensual, el folleto, el KID, el informe periódico registrado en la CNMV y la base de Morningstar contienen la rentabilidad, el índice de referencia y la mayor parte de las métricas de riesgo del vehículo, y todo eso puede citarse sin permiso porque ya está difundido. Lo que no debe aparecer nunca es una posición viva no publicada, un dato de un cliente concreto o una cifra interna de márgenes. Si el vehículo era un mandato privado, sustituya la identidad por una descripción funcional —'mandato de una mutualidad de previsión social por 180 M€ con objetivo de rentabilidad Euríbor más 200 pb'— y ofrezca los detalles en la entrevista.
Cuatro bastan para casi cualquier mandato: volatilidad anualizada, tracking error, ratio de información y máximo drawdown, siempre junto a los valores del índice de referencia para el mismo periodo. La ratio de Sharpe añade valor en mandatos de rentabilidad absoluta o multiactivo, y la beta ayuda si su estilo la desvía de forma deliberada. Sobran las métricas exóticas sin contexto y sobra, sobre todo, la lista de ratios sin decir con qué frecuencia de datos y sobre qué ventana se han calculado; indique siempre si son mensuales o diarios y si son ex ante o ex post.
Con proceso y con trazabilidad. Un mandato de 40 M€ bien documentado —política de inversión, límites, actas de decisión, atribución mensual, control de liquidez— convence más que 500 M€ descritos con vaguedad. Explique cómo se tomaban las decisiones, qué restricciones tenía y cómo las respetó, y muestre la atribución para separar lo que aportó su selección de lo que aportó el mercado. Si su cartera era modelo y no ejecutada, dígalo con esa palabra e indique la fecha de publicación de cada recomendación y el criterio de cálculo del resultado.
Sí, y el ajuste es sustancial. Una gestora bancaria valora el encaje en un proceso industrializado, el cumplimiento de límites, la relación con la red de distribución y la capacidad de gestionar volumen; ponga en primer plano el patrimonio, el control del tracking error y la operativa con depositario. Una boutique de autor busca convicción y criterio propio: destaque el active share, la concentración, los casos de inversión y la coherencia de estilo a lo largo del ciclo. Un family office o una EAF miran la visión global del patrimonio, la fiscalidad, la asignación entre clases de activo y la selección de terceros, incluidos mercados privados; ahí conviene subrayar la gestión discrecional, el régimen de traspasos y su experiencia con productos alternativos.
Ha pasado de adorno a requisito operativo. Desde que las preferencias de sostenibilidad forman parte del test de idoneidad de MiFID II, cualquier gestor con contacto con el cliente debe saber explicar qué significa que un fondo sea artículo 8 o artículo 9 de SFDR, qué son los indicadores PAI y qué implican las directrices de ESMA sobre el uso de términos ASG en el nombre de los fondos. Basta con una línea de competencias y un logro concreto —una reclasificación, la definición de una política de exclusiones, la integración de datos ASG en el proceso—; los adjetivos entusiastas sin un procedimiento detrás se leen como marketing y restan credibilidad.
La fotografía sigue siendo habitual en España y en este sector resulta neutra, aunque es opcional. Omita el DNI, el estado civil y la fecha de nacimiento, que no aportan nada a la valoración. Sí conviene incluir un correo profesional, el teléfono, la provincia de residencia, la disponibilidad de viaje y, en este oficio, un dato que se pregunta siempre: si figura o ha figurado en el registro de la CNMV en relación con alguna entidad y si dispone de la certificación exigida por MiFID II, porque condiciona el encaje inmediato en el puesto.
¿Todo listo para crear su CV?
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