Plantilla de CV

Plantilla de CV para Diseñador Gráfico

En diseño gráfico decide el portfolio, pero antes hay un filtro que casi nadie ve: el currículum que pasa por el ATS de la agencia, del estudio o del departamento de marketing. Esta plantilla reparte los papeles con claridad — el CV demuestra recorrido, volumen y encaje; el portfolio demuestra criterio — y le indica qué escribir en cada bloque. Está pensada para el mercado creativo español, donde conviven agencias, equipos in-house, imprentas y editoriales con una proporción muy alta de trabajo por cuenta propia. Si su trabajo son sobre todo pantallas de producto, flujos y sistemas de diseño, conviene que se presente como Diseñador UI o UX y no como generalista: son puestos distintos y los seleccionan personas distintas.

Written & reviewed by the CVWon Editorial Team · Updated julio 2026

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Un CV fuerte de Diseñador Gráfico se lee como un inventario verificable, no como una declaración de intenciones.

Optimización ATS

Palabras clave para ATS

Incluya estas palabras clave en su CV para superar los sistemas de seguimiento de candidatos (ATS).

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Un CV fuerte de Diseñador Gráfico se lee como un inventario verificable, no como una declaración de intenciones. Tres cosas lo distinguen. Primera: alcance demostrable — marcas y clientes atendidos, tipos de pieza y volumen (número de referencias de packaging, páginas maquetadas, números de revista cerrados, campañas desplegadas), porque quien selecciona necesita saber si usted ha trabajado a la escala de su encargo. Segunda: dominio del final del proceso, que es donde se separa al aficionado del profesional — sangres, sobreimpresiones, perfiles ICC, pruebas de color contractuales, cierre en PDF/X-4 y trato directo con la imprenta; a un estudio le cuesta mucho más dinero un arte final mal cerrado que una propuesta poco brillante. Tercera: la enunciación honesta de su aportación cuando el trabajo fue de equipo — «dirección de arte y sistema tipográfico; ilustración a cargo de un colaborador externo» vale más que atribuirse el proyecto entero, porque el sector español es pequeño y las atribuciones se comprueban en una llamada. A esto se añade la coherencia entre CV y portfolio: los tres o cuatro proyectos que cita en el currículum deben ser exactamente los que se ven al abrir el enlace, con los mismos clientes y las mismas fechas.

Estructura

¿Qué secciones debe incluir un CV de Diseñador Gráfico?

Encabezado con enlace al portfolio

Es el único dato del CV que un director de arte comprueba antes de leer nada más. Si el enlace está roto, pide una contraseña que usted no ha facilitado o lleva a un perfil de red social lleno de trabajo ajeno reposteado, la candidatura muere ahí. El ATS, además, indexa la URL y el titular, de modo que este bloque tiene que servir a la máquina y a la persona a la vez.

Ejemplo

Diseñador Gráfico sénior · Identidad, editorial y packaging | Valencia, disponible para híbrido en Madrid o Barcelona | portfolio: dominio-propio.es/trabajo (abierto, 6 casos) | +34 6XX XXX XXX | nombre.apellido@correo.es

Perfil profesional (4 o 5 líneas)

Es el bloque que un ATS pondera con más peso y el que un responsable de estudio lee en diagonal. Debe declarar la especialidad real, los años, los sectores y el tipo de encargo, no adjetivos. Aquí se marca también la frontera con UI y UX, para que nadie tenga que adivinar qué clase de diseñador es usted.

Ejemplo

Diseñador Gráfico con 8 años en estudio y en departamento in-house. Especializado en identidad de marca y en su bajada a impreso: manuales, packaging, editorial y señalética. He llevado 23 proyectos de identidad y más de 300 artes finales a imprenta offset, flexografía y digital. Trabajo la tipografía como sistema, no como decoración, y cierro archivos que la imprenta no devuelve.

Experiencia con alcance y resultado

El error habitual es enumerar tareas («diseño de folletos, redes sociales y catálogos»), que es exactamente lo que escribe cualquier candidato. Lo que discrimina es la magnitud y la consecuencia: cuántas referencias, qué tirada, en cuánto tiempo, con qué efecto medible o, cuando no hay dato de negocio, con qué efecto operativo (menos incidencias, menos ciclos de corrección, cierre más rápido).

Ejemplo

Estudio de diseño, Barcelona · Diseñador sénior (2021–2026). Rediseño de identidad de una cadena de 34 tiendas de alimentación especializada: manual de 96 páginas, sistema tipográfico propio, aplicación a rotulación, 47 referencias de packaging y 12 vehículos; despliegue completo en 9 meses. Cierre de 46 números de una revista mensual de 84 páginas y 18.000 ejemplares de tirada, reduciendo el ciclo de cierre de 6 a 4 días.

Competencias técnicas y software, agrupadas por función

Un listado plano de nombres de programas no dice nada y no distingue a nadie: lo escriben todos. Agrupar por función (identidad, editorial y preimpresión, imagen, movimiento, colaboración) demuestra que entiende el proceso completo y permite que el filtro automático encuentre los términos exactos que aparecen en el anuncio.

Ejemplo

Identidad y vectorial: Illustrator, Glyphs (ajustes tipográficos), construcción de sistemas de marca. Editorial y preimpresión: InDesign avanzado (estilos, GREP, libro, datos variables), Acrobat Pro, comprobaciones preflight, PDF/X-4, perfiles ICC, ISO 12647-2. Imagen: Photoshop, Capture One, retoque de producto, trazados de troquel. Movimiento: After Effects (nivel medio), animación de logotipo y piezas para redes. Colaboración: Figma, Miro, Frame.io.

Formación reglada en España

En el sector privado pesa menos que el portfolio, pero es filtro duro en administraciones públicas, editoriales grandes, museos y fundaciones, y en cualquier proceso con baremo. Conviene escribir el nombre oficial del título y el centro, porque esos procesos buscan literalmente «Grado en Diseño», «Enseñanzas Artísticas Superiores» o «Técnico Superior».

Ejemplo

Título Superior de Enseñanzas Artísticas en Diseño, especialidad Diseño Gráfico (240 ECTS, equivalente a grado) — Escuela de Arte y Superior de Diseño (EASD), 2018. Técnico Superior en Gráfica Publicitaria — FP de Grado Superior, 2014, con 380 h de FCT en una imprenta offset. Curso de gestión del color y preimpresión (80 h), 2023.

Premios, publicaciones y asociacionismo

Es la validación externa que sustituye a la certificación en una profesión que en España no está colegiada. Un finalista en los Premios Laus o una selección en Anuaria es un dato que un tercero puede comprobar, y en agencia se lee directamente como señal de nivel. Indique categoría y año, no solo el nombre del premio.

Ejemplo

Finalista, Premios Laus 2024, categoría de packaging (proyecto de conservas gourmet). Dos selecciones en Anuaria (2022 y 2025). Pieza publicada en el anuario del Club de Creativos 2023. Socio de la AEPD (Asociación Española de Profesionales del Diseño) desde 2021.

Situación profesional y modalidad de colaboración

En un mercado con tanto trabajo por cuenta propia, quien contrata quiere saber desde la primera lectura si busca usted plantilla, colaboración por proyecto o ambas cosas, y si está dado de alta. Omitirlo obliga a una llamada de aclaración que muchas veces no se llega a producir.

Ejemplo

Autónomo dado de alta en el RETA desde 2019, con facturación a agencias y a cliente final; disponible para incorporación en plantilla o para colaboración por proyecto con cesión de derechos delimitada por escrito. Cartera actual: 18 clientes recurrentes; el 74 % de la facturación procede de clientes con más de dos años de relación.

Qué evitar

¿Cuáles son los errores más frecuentes en un CV de Diseñador Gráfico?

Maquetar el CV como si fuera una pieza de portfolio: retículas de tres columnas, texto dentro de cajas flotantes, iconos en lugar de etiquetas, tipografía convertida a curvas o el currículum entero exportado como imagen dentro de un PDF. El ATS no lee nada de eso y la candidatura entra al sistema prácticamente vacía. La solución no es renunciar al gusto: un PDF de una sola columna, con texto seleccionable, jerarquía tipográfica limpia y sin cajas flotantes ya demuestra criterio; el criterio de verdad se demuestra en el portfolio.
Puntuar las herramientas con barras de porcentaje o con estrellas («Illustrator 90 %»). No significa nada, ocupa el espacio de un dato real y el filtro automático lo descarta. Sustitúyalo por lo que ha hecho con la herramienta: «InDesign: 46 números de revista de 84 páginas cerrados y entregados a imprenta».
No declarar la aportación propia en proyectos de equipo. Presentar como suya una identidad en la que hizo las aplicaciones, o una campaña de la que diseñó dos formatos, se descubre en la primera conversación con alguien del sector — que en España es pequeño y está muy conectado — y quema la candidatura entera, incluida la parte que sí era cierta.
Publicar en el portfolio trabajo cubierto por un acuerdo de confidencialidad, o piezas de un cliente que todavía no ha lanzado, sin autorización. Es un incumplimiento contractual real, no una formalidad, y además comunica a quien le entrevista que con su marca hará exactamente lo mismo. Lo correcto es describir el encargo sin identificar al cliente y sin mostrar la pieza, o pedir permiso por escrito.
Enseñar veinte proyectos para «demostrar versatilidad». Un director de arte dedica entre dos y cuatro minutos a un portfolio: seis casos bien contados, con el problema, la decisión y el resultado, superan siempre a un muestrario. Y todo lo que enseñe define lo que le van a pedir; si incluye tres carteles de fiestas patronales, le llamarán para carteles de fiestas patronales.
Redactar los logros sin una sola cifra. «Rediseño de la imagen de una marca de alimentación» no dice si eran tres referencias o cuarenta y siete, ni si duró tres semanas o nueve meses. La magnitud es precisamente el dato que permite a quien selecciona proyectar si usted encaja en su encargo.
Equivocar el puesto: enviar un CV de Diseñador Gráfico a una vacante de Diseñador UI porque «también manejo Figma». Si el entregable de la oferta es una interfaz — estados, componentes, sistema de diseño, prototipo navegable, entrega a desarrollo —, el filtro busca esos términos y usted no compite. Si de verdad quiere ese camino, reoriente el portfolio y el titular; no lo camufle.
Ocultar el trabajo por cuenta propia o disfrazarlo de «proyectos personales». En el mercado español, ser autónomo es la norma en buena parte de la profesión, no un hueco en el currículum: enumere los clientes que pueda nombrar, el tipo de encargo y la recurrencia, que es justamente la prueba de que sabe tratar con clientes y sostener una relación.
Poner un «nº de colegiado» o esperar una acreditación oficial que habilite para ejercer. El diseño gráfico no es una profesión colegiada en España: no existe colegio profesional ni obligación de colegiación. Lo que acredita es la obra, los premios y, en su caso, la pertenencia a asociaciones profesionales como la AEPD.
Rellenar el portfolio con imágenes generadas por herramientas de IA presentadas como encargos reales, sin explicar cuál fue su papel. Quien contrata lo detecta por la ausencia de restricciones — no hay troquel, no hay tinta directa, no hay un briefing que apriete, no hay una segunda ronda de correcciones — y lo interpreta como falta de trabajo real, que es peor que tener un portfolio corto.

FAQ

Preguntas frecuentes

Porque casi nunca llegan a la vez a la misma persona. En agencias medianas y grandes, en departamentos in-house y en cualquier proceso con convocatoria, el primer paso lo da un sistema de seguimiento de candidaturas (ATS) o alguien de recursos humanos que no es diseñador: filtran por años de experiencia, sectores, software y ubicación. Ese filtro solo ve el CV. El portfolio decide después, cuando el director de arte ya ha recibido una lista corta. Por eso los dos documentos tienen trabajos distintos: el currículum debe ser legible por máquina, con texto real y estructura plana, y el portfolio debe ser una obra bien editada. Si intenta hacer un único documento que cumpla las dos funciones, fracasará en las dos.

La frontera está en el entregable, no en las herramientas. El diseño gráfico trabaja la marca y la comunicación visual a través de medios: identidad y manual de marca, editorial y print con su preimpresión, packaging, material publicitario, ilustración, fundamentos de motion y señalética. El diseño UI produce interfaz: componentes, estados, tokens, sistema de diseño, prototipo navegable y entrega documentada a desarrollo; el UX añade investigación con usuarios, arquitectura de la información y validación. Si su portfolio son mayoritariamente pantallas de producto y su conversación natural va sobre componentes, estados y accesibilidad, preséntese como UI: competirá en su liga y, por lo general, cobrará mejor. Si su fuerza está en el concepto, la tipografía y la coherencia de marca, quédese en gráfico y no rellene el portfolio con maquetas de aplicación que nunca llegaron a producción, porque se nota en la primera pregunta.

Nunca mostrando la pieza. Hay tres salidas legítimas. Primera: describir el encargo de forma anonimizada en el CV, con sector, magnitud y su papel — «identidad completa para una cadena de restauración de 40 locales (cliente bajo NDA)» —, que suele ser información suficiente para valorar su nivel. Segunda: pedir autorización por escrito al cliente, que muchas veces la concede una vez lanzado el proyecto, aunque sea limitada a enseñarlo en entrevistas y no a publicarlo. Tercera: preparar un portfolio privado en PDF que entrega en la entrevista y no publica en la web, si el acuerdo lo permite. Lo que no debe hacer es publicarlo y confiar en que nadie lo vea: en un sector pequeño, se ve.

Conviene mirarlo sin dramatismo y sin autoengaño. Las herramientas generativas han abaratado la producción de imagen suelta — bocetos, fondos, recursos, variantes, mockups, ilustración decorativa — y con ello ha bajado el precio de la parte de la profesión que consistía en ejecutar. No han tocado, en cambio, lo que sostiene el encargo: el concepto y el argumento que lo defiende ante un cliente, la coherencia del sistema de marca a lo largo del tiempo y de los soportes, la tipografía bien resuelta, la reproducibilidad en imprenta (que la máquina no entiende: ni sangres, ni tintas directas, ni troqueles, ni ganancia de punto, ni sustrato), la conducción del cliente y la curación y el retoque de lo que se genera. Escriba el CV en esa clave: menos «realización de piezas» y más decisiones, sistemas y cierre técnico. Si usa herramientas generativas de forma seria, cítelo con el mismo tono con que citaría cualquier otra herramienta, indicando para qué las usa y qué control aplica sobre licencias y derechos de imagen. Ocultarlo no ayuda; presentarlo como su principal valor, tampoco.

Conviven tres vías y ninguna es excluyente en el sector privado. El Grado en Diseño universitario y el Título Superior de Enseñanzas Artísticas en Diseño que imparten las Escuelas de Arte y las EASD (240 ECTS, con equivalencia a grado a efectos académicos y profesionales) son la vía larga. La FP de Grado Superior — Gráfica Publicitaria, o Diseño y Edición de Publicaciones Impresas y Multimedia — es la vía corta, muy valorada en estudios e imprentas porque llega con oficio y con las prácticas en empresa ya hechas. Y existe la vía autodidacta con portfolio sólido, que en agencia funciona sin problema. La titulación se vuelve obligatoria cuando hay baremo: administraciones públicas, universidades, museos, fundaciones y algunas grandes editoriales. En esos casos escriba el nombre oficial exacto del título y el centro.

Sí conviene: el alta en el RETA y desde cuándo, el número de clientes recurrentes, la recurrencia expresada como porcentaje de facturación procedente de clientes con más de dos años (que es el mejor indicador de que sabe tratar con personas, no solo diseñar), los sectores atendidos y el tipo de encargo típico. Conviene también dejar claro qué busca ahora: incorporación en plantilla, colaboración por proyecto o ambas. No conviene: publicar sus tarifas en el CV, listar treinta microclientes sin jerarquía, ni omitir la actividad por miedo a parecer «poco estable». Y si va a facturar a la empresa en lugar de ser contratado, lleve resueltas dos cosas a la primera reunión: qué derechos cede exactamente y en qué plazo se le paga.

Lo esencial del Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual (TRLPI). Sus derechos de explotación — reproducción, distribución, comunicación pública y transformación — sí se ceden, y hay que delimitarlos por escrito modalidad por modalidad, con ámbito territorial y temporal; si el contrato no lo especifica, la cesión se entiende limitada al país donde se otorga y a cinco años. Sus derechos morales, en cambio, son irrenunciables e inalienables: la paternidad sobre la obra y su integridad no se venden, por mucho que lo diga una cláusula. Y hay una regla que ahorra disgustos a cualquier autónomo: es nula la cesión de derechos de explotación sobre el conjunto de las obras que el autor pueda crear en el futuro, de modo que un contrato marco que pretenda quedarse con todo lo que usted haga en adelante no se sostiene. En relación laboral la lógica cambia: cuando hay contrato de trabajo escrito, se presume cedida en exclusiva la explotación necesaria para la actividad habitual de la empresa. Nada de esto va en el CV, pero todo aparece en la primera negociación.

La Ley 3/2004 de lucha contra la morosidad en operaciones comerciales fija un plazo general de 30 días naturales desde la entrega o desde la recepción de la factura, ampliable por pacto expreso hasta un máximo de 60 días; los pactos que superen ese tope son nulos. Pasado el plazo se devengan automáticamente intereses de demora, sin necesidad de reclamación previa, más una compensación por costes de cobro. En la práctica, lo que evita el problema es previo: presupuesto firmado con hitos, anticipo del 30 % al 50 % antes de empezar en encargos de identidad, y entrega de los archivos abiertos y eficacia de la cesión de derechos condicionadas al pago íntegro. Escríbalo en el presupuesto desde el primer proyecto, no cuando ya le deben tres facturas.

Salario

Salario por nivel de experiencia

Rangos salariales habituales según la antigüedad (EUR, brutos).

Nivel Experiencia profesional Rango salarial
Nivel Inicial 0–2 años €30K – €48K
Nivel Intermedio 3–5 años €48K – €72K
Nivel Senior 6–10 años €72K – €105K
Responsable / Director 10+ años €95K – €140K
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