Preparación de la entrevista
Preguntas de entrevista y concurso para Docente Universitario en España
En España no existe una entrevista de trabajo académica al uso: existe un concurso público. Una vez acreditado por la ANECA o por la agencia autonómica correspondiente, usted concurre a una plaza convocada en el boletín oficial, presenta su historial documentado y comparece ante una comisión que valora sus méritos con un baremo publicado y, en la mayoría de los casos, le pide una exposición oral seguida de un debate. En las universidades privadas el proceso se parece más a una entrevista clásica, con dirección de departamento y recursos humanos, aunque la acreditación sigue haciendo falta. Las respuestas que siguen están escritas en primera persona para que pueda adaptarlas a su trayectoria; los datos son de ejemplo y debe sustituirlos por los suyos.
Written & reviewed by the CVWon Editorial Team · Updated julio 2026
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Preguntas de entrevista y respuestas modelo
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Técnica
¿Qué preguntas técnicas se hacen en una entrevista de Docente Universitario?
Estas preguntas técnicas propias del puesto pueden surgir durante su entrevista.
Situacional
¿Para qué preguntas situacionales debe prepararse en una entrevista de Docente Universitario?
Situaciones y preguntas de comportamiento a las que puede enfrentarse.
Preparación
Consejos de preparación
Lea la convocatoria completa antes que ninguna otra cosa: la base que fija el perfil docente e investigador, la que exige la acreditación, la que describe la composición de la comisión y, sobre todo, el baremo con el reparto de puntos. Organice después su documentación siguiendo el orden exacto de ese baremo, con un índice y con los anexos numerados, para que cada miembro de la comisión encuentre cada mérito sin buscarlo.
Prepare el proyecto docente y el proyecto investigador conforme al reglamento de concursos de esa universidad, que suele fijar extensión, estructura y formato. Ensaye la exposición oral cronometrada, normalmente entre veinte y treinta minutos, y prevea el debate posterior con la comisión, que es donde de verdad se decide la valoración.
Estudie quién está en la comisión. Sus nombres se publican en la convocatoria: lea sus últimas publicaciones, identifique en qué puede coincidir o discrepar con ellos y prepare cómo argumentar una discrepancia con respeto y con literatura. También conviene conocer el departamento, su plantilla, sus líneas y su plan estratégico.
Verifique con antelación los requisitos administrativos: acreditación vigente para la figura convocada, nivel de lengua cooficial si la comunidad autónoma lo exige, nivel de inglés si la titulación es internacional, y los plazos de presentación telemática. Un descarte por un requisito formal es el peor final posible de un buen expediente.
Lleve la documentación acreditativa ordenada y completa: resoluciones de acreditación, certificados de sexenios y quinquenios, informes de estancias, certificados de proyectos con importes, DOI de las publicaciones y evaluaciones docentes. Prepare también una copia digital indexada por si la comisión trabaja en formato electrónico.
Ensaye la parte incómoda: los huecos del currículum, un periodo de baja producción, la ausencia de estancias largas, la falta de tesis dirigidas. Tener una explicación breve, honesta y sin justificaciones excesivas evita que la comisión se quede con la duda.
Prepare dos o tres preguntas propias para el final: sobre la carga docente prevista, sobre el calendario de estabilización del departamento, sobre la infraestructura del laboratorio o sobre la política de reducción por sexenios. Preguntar demuestra que está valorando un puesto a largo plazo, no solo intentando aprobar un trámite.
Si concursa en una universidad privada, cambie el enfoque: allí el proceso incluye entrevista con dirección académica y a veces una clase de demostración ante estudiantes o ante un tribunal interno. Prepare una sesión de quince minutos que se sostenga por sí sola y conozca el modelo pedagógico del centro, porque preguntarán por él.
Cómo responder: «¿Cuáles son sus expectativas salariales?»
Depende de si la plaza es pública o privada, y conviene responder de forma distinta en cada caso. En una universidad pública la retribución no se negocia: viene fijada por las tablas del cuerpo o de la categoría, más los complementos autonómicos y los tramos reconocidos. Ahí la respuesta correcta es demostrar que conoce el sistema: «Entiendo que la retribución de la plaza de Profesor Permanente Laboral se ajusta a las tablas del convenio y a los complementos de la comunidad autónoma, en torno a 36.000-45.000 € brutos anuales según el tramo, a lo que se suman mis dos sexenios y mis tres quinquenios reconocidos. Lo que sí me interesa aclarar es la carga docente prevista para el primer curso y la reducción aplicable por sexenio vivo». En una universidad privada sí hay margen, y entonces conviene anclar con una cifra y un rango: «Conozco las bandas del sector para un perfil acreditado con dos sexenios y experiencia en captación de proyectos, y me sitúo en una banda de 42.000 a 48.000 € brutos anuales para una dedicación completa de 24 ECTS. Si la carga docente prevista supera esos créditos o incluye coordinación de titulación, la referencia sube. Con gusto ajusto la cifra cuando conozcamos el detalle de la dedicación docente, la investigadora y el paquete completo». Como referencia para situarse en el mercado español en universidad pública, y con variaciones notables por comunidad autónoma: Profesor Ayudante Doctor, entre 27.000 € y 34.000 €; Profesor Permanente Laboral o Contratado Doctor, entre 36.000 € y 45.000 €; Profesor Titular, entre 40.000 € y 50.000 €; Catedrático, entre 52.000 € y 65.000 €. Cada sexenio añade del orden de 1.800 € a 2.500 € brutos anuales y cada quinquenio, varios cientos de euros. El Profesor Asociado, contrato a tiempo parcial de tres o seis horas semanales, se mueve en unos cientos de euros al mes, y esa es una realidad que conviene conocer antes de aceptar la plaza y no después.
FAQ
Preguntas frecuentes
Hay comparecencia ante la comisión, que es algo más formal y más exigente que una entrevista. En los concursos de acceso a los cuerpos docentes universitarios el reglamento de cada universidad suele prever una exposición oral del historial y del proyecto docente e investigador, seguida de un debate con la comisión que puede durar más de una hora. En las plazas contractuales el procedimiento varía: algunas universidades resuelven solo con la valoración documentada de los méritos según el baremo, y otras convocan también una entrevista o una exposición. Consulte la base de la convocatoria que describe las fases del concurso, porque de ahí depende toda su preparación.
La comisión está formada normalmente por cinco miembros con la titulación y la categoría exigidas por el reglamento de la universidad, con una parte designada por la propia universidad y otra por sorteo o por procedimientos que buscan garantizar la imparcialidad, y con una composición equilibrada por sexo. Su margen está acotado por el baremo publicado en las bases: los criterios y la ponderación se fijan de antemano y la comisión debe motivar la puntuación otorgada a cada persona candidata en cada apartado. Ese es precisamente el punto de apoyo de cualquier reclamación posterior: si la valoración no está motivada o no sigue el baremo, hay algo que alegar.
Sí. Las propuestas de las comisiones son recurribles por las vías que fija la normativa de cada universidad y la legislación administrativa: reclamación ante la comisión de reclamaciones de la universidad en los concursos de acceso a los cuerpos docentes, recurso de alzada o potestativo de reposición según el acto, y en último término la vía contencioso-administrativa. Los plazos son cortos, habitualmente de días hábiles desde la publicación, así que si va a reclamar, prepare el escrito de inmediato y céntrelo en lo que se puede revisar: la aplicación del baremo, la motivación de la puntuación o un defecto de procedimiento, no la discrepancia de fondo sobre la calidad científica.
Conviene planificar con años, no con meses. La evaluación de una solicitud de acreditación puede tardar de tres a nueve meses según el programa y la agencia, y en caso de resolución negativa hay que rehacer el expediente y esperar a una nueva convocatoria. Después hay que esperar a que salga la plaza, algo que depende de la tasa de reposición, del presupuesto de la comunidad autónoma y de la planificación del departamento. Y desde la publicación de la convocatoria hasta la resolución y la incorporación suelen pasar entre tres y seis meses. Por eso la recomendación práctica es solicitar la acreditación en cuanto se reúnan los méritos, aunque no haya ninguna plaza a la vista.
El contrato de asociado no conduce por sí solo a una plaza estable, por muchos años que se acumulen: es una figura a tiempo parcial pensada para profesionales en activo y no está diseñada como escalón de carrera, aunque en la práctica se haya usado así. La ruta real pasa por tres pasos: obtener el doctorado si aún no lo tiene, construir un historial investigador mínimo (publicaciones indexadas, participación en proyectos, alguna estancia) y solicitar la acreditación a Profesor Ayudante Doctor o a Profesor Permanente Laboral. Compatibilizar eso con un trabajo principal y con docencia a tiempo parcial es duro y hay que decirlo sin adornos. La LOSU ha fijado objetivos de reducción de la temporalidad y algunas universidades han abierto programas de estabilización, así que merece la pena seguir de cerca la oferta de empleo público de su universidad y los acuerdos de su comunidad autónoma.
El proceso es más rápido y más parecido a una selección de empresa: currículum, entrevista con la dirección del departamento o del área, con frecuencia una clase de demostración y una entrevista final con recursos humanos o con la dirección académica. La acreditación sigue haciendo falta, con la figura de Profesor de Universidad Privada evaluada por la ANECA o por la agencia autonómica, porque la normativa exige a estas instituciones porcentajes mínimos de doctores acreditados. Las diferencias de fondo están en el puesto: mayor carga docente, más peso de la tutorización y de la coordinación, menos tiempo protegido para investigar y una progresión salarial que suele arrancar bien y aplanarse antes que en la pública. Pregunte de forma expresa por los créditos anuales, por el apoyo a la investigación y por el reconocimiento de sexenios, porque no todas las privadas los computan igual.
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