Preparación de la entrevista
Preguntas de entrevista para Anestesiólogo: quirófano, Reanimación, dolor, guardias y retribución
En el Sistema Nacional de Salud, el acceso a una plaza fija se resuelve por baremo de méritos ante una comisión de valoración, sin entrevista en la mayoría de convocatorias; la conversación aparece antes, cuando el jefe de servicio le llama para un nombramiento de interinidad o sustitución desde la bolsa, y aparece siempre en la sanidad privada, en los grupos hospitalarios y en las sociedades de anestesiólogos. Sea cual sea la vía, la entrevista de un anestesiólogo gira alrededor de dos preguntas de fondo: qué es capaz de resolver usted solo en guardia y qué hueco de la plantilla viene a cubrir. Las respuestas modelo que siguen están redactadas en primera persona, tal como las diría un candidato, y suponen un perfil de facultativo con algunos años de ejercicio tras la residencia; adáptelas a sus cifras, a su hospital y al área de la especialidad que quiera desarrollar.
Written & reviewed by the CVWon Editorial Team · Updated julio 2026
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Preguntas de entrevista y respuestas modelo
Prepárese para estas preguntas frecuentes con respuestas modelo detalladas.
Técnica
¿Qué preguntas técnicas se hacen en una entrevista de Anestesiólogo?
Estas preguntas técnicas propias del puesto pueden surgir durante su entrevista.
Situacional
¿Para qué preguntas situacionales debe prepararse en una entrevista de Anestesiólogo?
Situaciones y preguntas de comportamiento a las que puede enfrentarse.
Preparación
Consejos de preparación
Lleve sus cifras escritas y memorizadas: número aproximado de anestesias al año, desglose por especialidad quirúrgica, porcentaje de pacientes ASA III-IV, bloqueos ecoguiados por territorio, casos de vía aérea difícil, camas de Reanimación a su cargo en guardia, procedimientos en la Unidad del Dolor y actividad fuera de quirófano. Sin esos números, la entrevista se queda en generalidades y usted se vuelve intercambiable.
Prepare tres casos clínicos propios para contar en tres minutos cada uno: una vía aérea difícil, una inestabilidad hemodinámica grave y un caso que salió mal. Estructúrelos siempre igual: situación, decisión, resultado y barrera que quedó instalada después. Es la forma más rápida de demostrar criterio y cultura de seguridad.
Aclare desde el principio si el proceso es una vía de nombramiento del SNS o una contratación privada, porque no se prepara igual. Para la bolsa o la interinidad, la conversación con el jefe de servicio va sobre disponibilidad, guardias y encaje, mientras la puntuación depende del baremo y de sus justificantes; para un grupo hospitalario o una aseguradora, la entrevista es una negociación completa sobre volumen, modalidad de vínculo y retribución.
Estudie el centro antes de ir: cartera de servicios, si hay cirugía cardiaca o torácica, número de quirófanos, si la Unidad de Reanimación depende de Anestesiología o de Medicina Intensiva, si existe Unidad del Dolor con actividad intervencionista, número de partos anuales y si tienen programa de recuperación intensificada. Dos preguntas concretas sobre esto valen más que cualquier declaración de motivación.
Repase los algoritmos que le pueden preguntar y hágalo por la fuente que aquí se aplica: vía aérea difícil de la SEDAR, intervalos de seguridad para técnicas neuroaxiales con antitrombóticos, protocolo de hemorragia masiva, hipertermia maligna, toxicidad sistémica por anestésicos locales y anafilaxia perioperatoria. Responder citando el protocolo, y no de memoria improvisada, es en sí mismo una señal de seguridad.
Lleve la carpeta administrativa resuelta: título de especialista, certificado de colegiación con su número, certificados de servicios prestados, seguro de responsabilidad civil en vigor y, si se formó fuera de España, el estado del expediente de homologación o del reconocimiento europeo. En una especialidad con déficit, quien puede incorporarse antes tiene ventaja real.
Lleve preparadas sus propias preguntas y hágalas: composición y edad media de la plantilla, número de guardias al mes y qué unidades cubren, si hay segunda llamada localizada, ratio de anestesiólogo por quirófano, cómo se reparte la actividad fuera de quirófano, si se reconoce la carrera profesional al venir de otra comunidad y qué margen hay de docencia e investigación. Un servicio serio agradece estas preguntas; uno que las esquiva ya le está respondiendo.
Decida antes de entrar sus dos límites innegociables -por ejemplo, número máximo de guardias, o no asumir sedaciones en espacios que no cumplan los requisitos mínimos- y sepa cómo formularlos sin sonar rígido. Que la especialidad sea deficitaria le da margen, pero el margen solo sirve si usted ha pensado de antemano dónde está su línea.
Si va a compaginar actividad pública y privada, revise antes el régimen de incompatibilidades y el complemento de exclusividad, y llegue con la respuesta clara. Es una pregunta habitual y la improvisación en este punto genera desconfianza inmediata.
Cómo responder: «¿Cuáles son sus expectativas salariales?»
En el sistema público prefiero ser directa: la retribución no se negocia, viene fijada por las tablas del Estatuto Marco y por las de esta comunidad autónoma para el grupo A1, con el sueldo base, el complemento de destino, el específico, la productividad y los tramos de carrera profesional. Lo que sí me gustaría concretar con usted es lo que en la práctica marca la diferencia: el tipo de vínculo y su duración, cuántas guardias de presencia física entran en el cuadro y cómo se retribuyen las noches y los festivos, si hay complemento de exclusividad, y sobre todo qué antigüedad y qué tramos de carrera profesional se me reconocen al venir de otra comunidad, porque eso puede suponer varios miles de euros al año y suele resolverse mal si no se pregunta antes de firmar. Con cinco guardias al mes, mi referencia actual está en el entorno de los 65.000 a 75.000 euros brutos anuales, y entiendo que aquí se moverá en una horquilla parecida. Si la conversación fuera para un centro privado, mi planteamiento sería distinto: para jornada completa con cobertura de Reanimación y guardias, mi expectativa está entre 85.000 y 100.000 euros brutos, y si el modelo es por acto médico o por sesión quirúrgica, prefiero que hablemos del importe por sesión y del volumen garantizado al mes, además de quién asume el seguro de responsabilidad civil. En cualquiera de los dos casos, la cifra no es lo primero que miro: antes valoro el número de guardias, la carga de la unidad de Reanimación y la posibilidad de desarrollar la parte intervencionista del dolor.
FAQ
Preguntas frecuentes
En la mayoría de convocatorias de la oferta pública de empleo, no: el proceso consta de una fase de oposición, con un examen tipo test sobre el temario, y una fase de concurso en la que una comisión de valoración puntúa los méritos documentados según un baremo publicado. La entrevista aparece antes de todo eso, cuando el jefe de servicio le llama desde la bolsa de empleo para una interinidad o una sustitución, y es entonces cuando se deciden en la práctica las condiciones de su incorporación. En la sanidad privada la entrevista es siempre el eje del proceso.
Ambas cosas, pero el orden sorprende a muchos candidatos: en una especialidad deficitaria, la conversación empieza casi siempre por las guardias, la fecha de incorporación y qué unidades puede cubrir usted, y solo después entra en lo clínico. Prepárese ambas partes. Que no le pregunten farmacología no significa que no le vayan a evaluar clínicamente: lo harán a través de sus casos y de cómo justifica sus decisiones.
Con el detalle de su residencia y con honestidad sobre sus límites. Concrete las rotaciones, los centros y los volúmenes de la etapa de residente, incluidas las rotaciones externas y las guardias en las que ya trabajó con autonomía supervisada. Diga con claridad qué hace solo y qué necesita supervisar todavía, y pida un periodo de adaptación concreto: dos semanas de quirófano acompañado y dos guardias tuteladas es una petición razonable que ningún servicio serio rechaza. Un recién especialista que conoce sus límites tranquiliza mucho más que uno que asegura poder con todo.
Sí, pero primero tiene que despejar la parte administrativa, porque hasta que no esté clara nadie hablará de condiciones. Lleve resuelto o en trámite documentado el reconocimiento europeo o la homologación del título de especialista, la colegiación, el permiso de trabajo y su nivel de español acreditado. Con eso encima de la mesa, su posición negociadora es la misma que la de cualquier otro candidato, y en muchos centros mejor, porque la disponibilidad para incorporarse pronto y para hacer guardias es exactamente lo que falta.
Cuente un caso real, con el resultado adverso incluido, y evite tanto la versión heroica como la autoflagelación. La estructura que funciona es: qué ocurrió, qué decidí y por qué en ese momento me pareció razonable, qué pasó, qué se analizó después y qué cambió en el servicio a raíz de ello. Mencionar que lo notificó y que se analizó formalmente, por ejemplo en SENSAR, demuestra que trabaja en una cultura de seguridad madura. Responder que nunca ha tenido complicaciones graves es la peor opción posible: o no ha trabajado lo suficiente, o no las está viendo.
Puede hacerlo, con naturalidad y sin usarlo como amenaza: en una especialidad con déficit, todo el mundo asume que usted tiene alternativas. Sirve sobre todo para fijar un calendario -«necesito una respuesta antes de tal fecha»- y para justificar por qué pregunta por condiciones concretas. Lo que no conviene es inventar ofertas ni citar cifras que no pueda sostener: el mundo de la anestesia en España es pequeño, los jefes de servicio se conocen entre comunidades y una cifra falsa se detecta con una llamada.
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