Preparación de la entrevista

Preguntas de entrevista para Profesor en España: tribunal de oposición y entrevista en la concertada

Un docente en España se enfrenta a dos situaciones de evaluación oral muy distintas y conviene no prepararlas con el mismo material. Ante el tribunal de una oposición no hay entrevista en sentido estricto: hay una defensa reglada de la programación didáctica y la exposición de una situación de aprendizaje, con tiempos tasados y criterios publicados en la convocatoria. En un colegio concertado o privado sí hay entrevista clásica con la dirección o la titularidad, muy a menudo seguida de una sesión de clase observada, y allí se valoran el encaje con el carácter propio del centro, la disposición a la tutoría y lo que usted puede aportar a los proyectos de la casa. Algunas comunidades añaden además una entrevista para las bolsas extraordinarias de especialidades con falta de aspirantes. Las respuestas que siguen están escritas en primera persona para que pueda adaptarlas, e indican en cada caso a cuál de los dos escenarios pertenecen.

Written & reviewed by the CVWon Editorial Team · Updated julio 2026

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Preguntas y respuestas

Preguntas de entrevista y respuestas modelo

Prepárese para estas preguntas frecuentes con respuestas modelo detalladas.

Por qué se hace esta pregunta

Porque es el requisito eliminatorio y porque distingue de inmediato a quien conoce el marco legal de quien lo intuye. Un centro concertado que proponga un nombramiento inviable pierde semanas de trámite con el Servicio de Inspección, y la administración simplemente excluye del procedimiento a quien no acredita la titulación de acceso.

Respuesta modelo

Soy profesora de Enseñanza Secundaria de la especialidad de Geografía e Historia. Mi titulación de acceso es el Grado en Historia y cursé el Máster Universitario en Formación del Profesorado de ESO y Bachillerato, FP y Enseñanzas de Idiomas, de 60 ECTS, en la especialidad de Ciencias Sociales, que es el título habilitante exigido para este cuerpo. Puedo impartir Geografía e Historia en ESO y las materias de la especialidad en Bachillerato, y además tengo habilitación lingüística en inglés de la Consejería de [comunidad], con C1 acreditado por Escuela Oficial de Idiomas, lo que me permite dar materia en la sección bilingüe. Figuro en la lista de aspirantes a interinidad de [comunidad] tras superar la fase de oposición con un 7,15. Tengo en vigor el certificado negativo del Registro Central de Delincuentes Sexuales y de Trata de Seres Humanos. Lo que no puedo hacer, y lo digo para que quede claro desde el principio, es impartir especialidades ajenas a la mía ni ocupar puestos del Cuerpo de Maestros, para los que haría falta el Grado en Educación Primaria o Infantil.

Diga el cuerpo, la especialidad, la titulación de acceso, el máster habilitante con su especialidad y el certificado de la LOPIVI, en ese orden y en menos de un minuto. Y explicite qué no puede impartir: reconocer el límite de la propia habilitación genera más confianza que difuminarlo.

Por qué se hace esta pregunta

Porque la programación es la prueba de que sabe convertir un currículo oficial en un curso real y viable. El tribunal comprueba tres cosas: que está contextualizada en un centro concreto y no copiada, que responde al marco vigente y no al anterior, y que usted la ha escrito y por tanto puede defender cualquier decisión que contenga.

Respuesta modelo

Mi programación es de Geografía e Historia de 3.º ESO y parte del contexto real del centro: un instituto de [localidad] con 620 alumnos, un 22 % de alumnado de incorporación tardía y un índice socioeconómico medio-bajo, datos que tomo del Proyecto Educativo de Centro y que condicionan todas mis decisiones. Sobre esa base concreto el currículo de [comunidad] en doce situaciones de aprendizaje distribuidas en tres trimestres, cada una vinculada a competencias específicas de la materia, a los criterios de evaluación que las concretan y a los descriptores del Perfil de salida, con los saberes básicos como medio y no como fin. La evaluación es continua y formativa, con tres instrumentos ponderados —rúbrica de producto final, prueba escrita y portfolio de aula— acordados en departamento y comunicados a las familias en septiembre. La atención a la diversidad no es un anexo: todas las situaciones están diseñadas desde el DUA, con doble formato de material, productos finales alternativos y andamiaje graduado, y en el caso de los dos alumnos con adaptación curricular significativa trabajo con el Departamento de Orientación. Cierro con la evaluación de mi propia práctica docente, que reviso al final de cada trimestre con los resultados por criterio y una encuesta breve al alumnado.

Lea la convocatoria antes de escribir una línea: número máximo de folios, tipografía, número de unidades, si se permiten anexos y cuánto dura la exposición son requisitos formales cuyo incumplimiento se penaliza. Y cronometre la defensa en voz alta al menos quince veces: el tiempo es el error más común y el más evitable.

Por qué se hace esta pregunta

Porque es donde más candidatos naufragan. La LOMLOE cambió la lógica de la evaluación y muchos docentes siguen calificando con el modelo anterior y vocabulario nuevo. Quien pregunta quiere saber si usted tiene un sistema o si improvisa con una media aritmética de exámenes disfrazada de rúbricas.

Respuesta modelo

Anclando cada calificación a criterios de evaluación y no a impresiones. Al planificar cada situación de aprendizaje, decido primero qué criterios voy a evaluar y con qué instrumento observaré cada uno, de modo que ningún criterio queda sin evidencia y ningún instrumento evalúa cosas que no estén en el currículo. Uso rúbricas analíticas con descriptores redactados en positivo y compartidas con el alumnado antes de empezar la tarea, porque una rúbrica que se enseña al final es un instrumento de calificación, no de aprendizaje. Recojo evidencias variadas —producto final, prueba escrita, portfolio, exposición oral— para que un mal día no determine la nota del trimestre, y llevo el seguimiento por criterio en Additio, lo que me permite ver en qué criterio concreto falla un alumno y no solo que tiene un cinco. La ponderación la acordamos en departamento y se publica, porque si cada profesor pondera a su manera la evaluación deja de ser comparable dentro del mismo centro. Y guardo las evidencias: si una familia reclama, la conversación deja de ser sobre opiniones y pasa a ser sobre documentos.

Lleve preparado un ejemplo con nombre propio: un criterio de evaluación concreto de su materia, el instrumento con el que lo observa y el descriptor de la rúbrica. Un ejemplo real vale más que cinco minutos de teoría bien recitada.

Por qué se hace esta pregunta

Porque es la realidad diaria del aula española y porque separa el discurso de la práctica. Cualquiera puede citar el DUA; el tribunal y la dirección quieren oír decisiones concretas, el reparto de responsabilidades con orientación y la distinción entre lo que usted puede hacer por sí misma y lo que requiere un procedimiento formal.

Respuesta modelo

Partiendo de que la inclusión se juega en el diseño y no en el parche. Diseño desde el DUA: presento la información en más de un formato, ofrezco varias formas de demostrar lo aprendido y cuido la implicación con tareas que tengan sentido para ellos, de manera que buena parte de lo que un alumno con dificultades necesitaría como adaptación ya está disponible para todos. Después distingo lo que es medida ordinaria de lo que es medida específica: agrupamientos flexibles, tiempo adicional, guiones de tarea, banco de vocabulario y refuerzo dentro del aula son decisiones mías, y las tomo sin esperar a nadie; las adaptaciones curriculares significativas, en cambio, requieren informe psicopedagógico y se trabajan con el Departamento de Orientación y con las especialistas de PT y AL, con quienes me reúno cada quince días. Con los tres alumnos de incorporación tardía coordino con el aula de enlace y adapto el nivel lingüístico del material sin bajar la exigencia cognitiva, que es el error más habitual. Y documento todo, porque una medida que no consta en el expediente no existe cuando llega la junta de evaluación o cuando cambia el profesor.

No confunda los conceptos: medida ordinaria, medida específica, adaptación de acceso y adaptación curricular significativa son cosas distintas con procedimientos distintos. Confundirlas en voz alta es una de las señales que más rápido delatan una preparación superficial.

Por qué se hace esta pregunta

Porque la tutoría es la carga que más se nota en el clima del centro y la que más profesores intentan esquivar. Un colegio concertado quiere saber si podrá contar con usted como tutora y si sabrá sostener conversaciones difíciles con familias exigentes sin que acaben en la mesa de dirección.

Respuesta modelo

Con estructura y con registro. Empiezo el curso con la reunión general de octubre, donde explico los criterios de evaluación y la ponderación, los canales de comunicación y los horarios de atención, porque casi todos los conflictos posteriores nacen de expectativas no explicadas a tiempo. Durante el curso mantengo una media de unas cuarenta entrevistas individuales documentadas, con fecha, asunto y acuerdos, y uso la plataforma del centro para lo cotidiano, reservando la llamada telefónica para lo que importa: una llamada a las 48 horas de la primera falta injustificada resuelve más absentismo que cualquier expediente posterior. En el aula, la hora de tutoría no la improviso: sigo el Plan de Acción Tutorial del centro y lo completo con un programa propio de gestión emocional y orientación académica. Y coordino al equipo docente, que en mi caso son once profesores: preparo la junta de evaluación con datos por alumno y salgo de ella con acuerdos concretos, no con una lista de quejas.

Aporte un dato de impacto: absentismo antes y después, partes de incidencia, número de entrevistas documentadas. La tutoría se percibe como algo blando y por eso las cifras impresionan más aquí que en cualquier otro apartado.

Por qué se hace esta pregunta

Porque la rotación es el problema estructural de la concertada: forma a un docente, este aprueba la oposición y se marcha en junio. La titularidad necesita saber si usted es una candidatura de tránsito y si comparte, o al menos respeta, el carácter propio del centro.

Respuesta modelo

No es una renuncia, es una elección para esta etapa. Sigo preparando la oposición y no lo oculto, pero me interesa este centro por razones concretas: su sección bilingüe desde 1.º de ESO encaja con mi habilitación lingüística y con los tres cursos que llevo impartiendo materia en inglés, y su proyecto de aprendizaje-servicio con el barrio conecta con el archivo oral que desarrollé con mis alumnos de 4.º. Además, aquí puedo continuar con un mismo grupo varios cursos, algo que en interinidad rara vez se consigue y que cambia por completo lo que se puede construir con un grupo. He leído su Proyecto Educativo y su carácter propio, y me siento cómoda trabajando en ese marco. Lo que ofrezco es continuidad: no busco un trimestre de paso, sino un proyecto en el que pueda asumir tutoría y coordinación bilingüe desde el primer curso.

No mienta diciendo que ha abandonado la oposición: es poco creíble y se descubre enseguida. Reconózcalo y compense con compromiso verificable de permanencia mínima y con dos referencias concretas al proyecto del centro que demuestren que se ha informado.

Por qué se hace esta pregunta

Porque desde el marco estatal la competencia digital ha dejado de ser una afición personal y es una competencia acreditable que las administraciones certifican por niveles, valoran en formación y empiezan a considerar en los procedimientos. Y porque diferencia a quien usa herramientas de quien rediseña su enseñanza con ellas.

Respuesta modelo

Tengo acreditado el nivel B2 del Marco de Referencia de la Competencia Digital Docente por la administración educativa de [comunidad], que es el marco estatal alineado con el europeo DigCompEdu y se organiza en seis áreas: compromiso profesional, contenidos digitales, enseñanza y aprendizaje, evaluación y retroalimentación, empoderamiento del alumnado y desarrollo de su competencia digital. En la práctica eso se traduce en cosas medibles: mantengo un aula virtual en Moodle con cinco cursos y ciento treinta y dos alumnos, devuelvo la retroalimentación por rúbrica en Additio en una media de cinco días, y la entrega de tareas en plazo subió del 61 % al 84 % en dos trimestres desde que la retroalimentación dejó de llegar con el examen. Creo mis propios materiales con licencia Creative Commons y los publico en el repositorio educativo de la comunidad. Y en el área de compromiso profesional formé al claustro en protección de datos del alumnado y uso de la imagen, veintiocho docentes en seis horas, porque el uso de fotografías de menores es donde más se equivocan los centros.

Diga el nivel acreditado y quién se lo acredita, no una lista de aplicaciones. Y elija un ejemplo del área de evaluación y retroalimentación: es la que más impacto tiene en el aprendizaje y la que menos gente sabe explicar.

Por qué se hace esta pregunta

Porque la respuesta define el riesgo que asume quien le contrata. En la concertada, saber cuándo puede marcharse vale más que una promesa vaga de permanencia; y en la pública, la pregunta aparece en las entrevistas de bolsas extraordinarias y en las comisiones de servicio para medir su compromiso con la especialidad.

Respuesta modelo

Superé la fase de oposición de la convocatoria de [aaaa] en [comunidad] con un 7,15, sin plaza, y quedé en el puesto 34 de 480 de la lista de aspirantes a interinidad, lo que me ha permitido encadenar vacantes de curso completo desde entonces. Mi plan es presentarme a la próxima convocatoria: tengo la programación actualizada al currículo vigente y voy por el tema veinticuatro del temario. A tres años, mi objetivo es la plaza y, con ella, la estabilidad para trabajar a largo plazo con un centro y un proyecto. Mientras tanto, lo que puedo comprometer es un curso completo con continuidad real: no dejo un grupo a mitad de año salvo obligación legal, y si me llamara una adjudicación de la administración durante el curso lo comunicaría de inmediato para que el centro pudiera organizarse, no en la última semana.

Sea concreto con la posición en la lista y con el total de aspirantes, porque un número aislado no informa. Y ofrezca voluntariamente el compromiso de aviso anticipado: es el gesto que más tranquiliza a una dirección que ha perdido profesores a mitad de curso.

Técnica

¿Qué preguntas técnicas se hacen en una entrevista de Profesor?

Estas preguntas técnicas propias del puesto pueden surgir durante su entrevista.

Son los tres elementos que articulan el currículo desde la LOMLOE y su relación es jerárquica. Las competencias específicas son los desempeños que el alumnado debe ser capaz de desplegar en cada materia, y conectan con los descriptores operativos de las ocho competencias clave y con el Perfil de salida al término de la enseñanza básica. Los criterios de evaluación concretan cada competencia específica: definen el grado de desarrollo esperado y son, en la práctica, el referente con el que se califica; por eso una programación coherente evalúa criterios y no temas. Los saberes básicos son los conocimientos, destrezas y actitudes necesarios para adquirir esas competencias, es decir, el contenido puesto al servicio del desempeño y no al revés. La consecuencia práctica es doble: la unidad de programación deja de ser el tema y pasa a ser la situación de aprendizaje, y desaparecen los estándares de aprendizaje evaluables del modelo anterior, que era la lista cerrada con la que muchos seguimos calificando por inercia.

Una situación de aprendizaje es una propuesta de trabajo contextualizada, con un reto o problema que el alumnado debe resolver movilizando varios saberes, y que genera un producto o desempeño observable. La diferencia con la unidad didáctica tradicional no es de nombre: la unidad organizaba contenidos y terminaba en una prueba, mientras que la situación parte de un contexto real o verosímil, activa competencias específicas de una o varias materias, integra los saberes que hacen falta y se evalúa mediante los criterios de evaluación con instrumentos diversos. Una situación bien construida tiene contexto, reto, tareas secuenciadas con andamiaje, producto final, criterios compartidos con el alumnado desde el inicio y medidas de accesibilidad previstas desde el diseño. En mi caso, por ejemplo, una situación sobre memoria del barrio terminó en un archivo oral de treinta y cuatro entrevistas a vecinos mayores, con guion, transcripción y presentación pública, y evaluado con rúbrica por criterios.

La decisión es colegiada del equipo docente y se toma valorando el progreso global del alumno respecto a las competencias, no contando asignaturas suspensas. En la práctica, se promociona cuando el equipo docente considera que las materias no superadas no impiden seguir con éxito el curso siguiente y que el alumno tiene expectativas favorables de recuperación, con las medidas de refuerzo previstas; la repetición es una medida excepcional, se adopta tras haber agotado las medidas ordinarias y está limitada en número dentro de la enseñanza básica. La titulación de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria también la decide de forma colegiada el equipo docente, valorando la adquisición de las competencias del Perfil de salida y el logro de los objetivos de la etapa. Además, cada curso se entrega un consejo orientador con la propuesta del itinerario más adecuado, y existen vías como los programas de diversificación curricular en tercero y cuarto y los ciclos formativos de grado básico. Lo que exige esto del profesorado es documentación: si la decisión es colegiada y valorativa, cada profesor debe llegar a la junta con evidencias por criterio, no con una media.

El acceso se articula como concurso-oposición y lo convoca cada comunidad autónoma, además del Ministerio de Educación para Ceuta, Melilla y los centros en el exterior. La fase de oposición comprende una prueba de conocimientos, con una parte escrita sobre un tema extraído por sorteo del temario oficial y una parte práctica propia de la especialidad, y una prueba de carácter didáctico, que consiste en la presentación y defensa de la programación didáctica y en la exposición oral de una situación de aprendizaje elegida entre varias extraídas al azar. La fase de concurso valora el baremo de méritos, organizado en tres bloques: experiencia docente previa, formación académica y otros méritos. En el sistema ordinario la fase de oposición pesa dos tercios y la de concurso un tercio, aunque las convocatorias extraordinarias de estabilización de los últimos años han utilizado ponderaciones y estructuras distintas. Quien supera todo el proceso realiza después una fase de prácticas tutelada antes del nombramiento como funcionario de carrera. Y quien no obtiene plaza pero alcanza los umbrales que fije la convocatoria pasa a la lista de aspirantes a interinidad.

Cada bloque tiene su documento y sin él el mérito no existe, aunque sea cierto. La experiencia docente en centros públicos se acredita con la hoja de servicios expedida por la administración educativa correspondiente; la prestada en centros concertados o privados, con certificado de la titularidad con el visto bueno del servicio de inspección cuando la convocatoria lo exija, acompañado del informe de vida laboral. La formación académica se acredita con la certificación académica personal cuando se valora el expediente, con el título o el resguardo del abono de las tasas, y en idiomas con el certificado del nivel del MCER expedido por la entidad reconocida. La formación permanente exige certificados que expresen las horas y la entidad que homologa o reconoce la actividad; sin ese dato no se computa. Las publicaciones requieren ISBN o ISSN, depósito legal y, según la convocatoria, una declaración de la editorial sobre tirada, número de ejemplares y coautoría. Todo debe alegarse dentro del plazo y en el orden del anexo de baremo: un mérito presentado fuera de plazo se pierde sin recurso posible.

La Ley Orgánica 8/2021 de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia establece un deber reforzado de comunicación para quienes trabajamos con menores: si detecto indicios de una situación de violencia o de desprotección, debo comunicarlo de inmediato por el cauce establecido en el centro, sin valorar por mi cuenta si es suficientemente grave, y hacerlo constar. Exige además el certificado negativo del Registro Central de Delincuentes Sexuales y de Trata de Seres Humanos para todo profesional con contacto habitual con menores, obliga a los centros a designar un coordinador o coordinadora de bienestar y protección, que es la figura a la que se derivan los casos y quien articula la relación con servicios sociales y, cuando procede, con Fiscalía de Menores, y refuerza los protocolos de convivencia, incluidos los de acoso y ciberacoso. En la práctica, para mí significa tres cosas: conocer quién es el coordinador de bienestar del centro desde el primer día, registrar por escrito lo que observo con hechos y no con interpretaciones, y no gestionar en solitario una sospecha de desprotección familiar.

Situacional

¿Para qué preguntas situacionales debe prepararse en una entrevista de Profesor?

Situaciones y preguntas de comportamiento a las que puede enfrentarse.

Primero, la escucho sin prometerle confidencialidad absoluta, porque no puedo dársela y decírselo desde el inicio evita que se sienta traicionada después: le explico que voy a tener que contarlo para poder protegerla. Anoto lo que me dice con hechos, fechas y personas, sin interpretar y sin interrogarla como si fuera una investigación. Ese mismo día lo comunico por escrito a jefatura de estudios y al coordinador de bienestar y protección, porque el protocolo de acoso escolar de [comunidad] establece plazos cortos y no depende de mi valoración de la gravedad. Le pido que conserve las capturas y no las borre, y evito por completo confrontar a los presuntos implicados por mi cuenta o hablar del asunto delante del grupo, que es el error que más agrava estos casos. A partir de ahí acompaño lo que decida el equipo directivo: observación en aula, cambio de agrupamientos, seguimiento con orientación y comunicación a las familias por el cauce previsto. Y mantengo el contacto con ella, porque el indicador de que la medida funciona es que siga contándome cómo va.

Bajo el tono y subo la documentación. No discuto por teléfono ni en caliente: agradezco la llamada, le digo que quiero atenderle bien y le propongo una cita en mi horario de atención a familias, con la tutora presente si no soy yo la tutora. En esa reunión no defiendo la nota, muestro el proceso: los criterios de evaluación de la materia, la ponderación de instrumentos que se publicó en septiembre, las rúbricas con los descriptores y las evidencias concretas de su hijo, tarea por tarea. Casi siempre el conflicto se desactiva ahí, porque el enfado suele venir de no entender cómo se ha construido la calificación. Si aun así mantiene la discrepancia, le explico con naturalidad el procedimiento de reclamación que le ampara: primero ante el centro y después ante la administración educativa, con sus plazos. No lo vivo como una amenaza, es su derecho. Y dejo constancia por escrito de la reunión y de los acuerdos, porque si el procedimiento avanza, la conversación pasará a ser sobre documentos.

Por lo que caduca antes. El primer día pido a jefatura de estudios y al jefe de departamento la programación didáctica del departamento y las actas de la evaluación anterior, y reviso qué hay realmente registrado en la plataforma. Con eso hago un inventario en cuarenta y ocho horas: qué criterios se han evaluado, qué evidencias existen y qué alumnos tienen expediente con medidas específicas, porque eso condiciona todo lo demás. Después informo por escrito a jefatura de la situación real, sin buscar culpables, y propongo un plan de recuperación de la evaluación con fechas concretas. Con el grupo soy transparente el primer día: explico cómo voy a calificar, con qué instrumentos y qué va a contar, porque un grupo que ha pasado dos meses sin criterios claros está desorientado y a la defensiva. Y aviso a las familias por la plataforma en la primera semana con el plan y las fechas. La prioridad no es dar temario, es reconstruir evidencias suficientes para que la calificación del trimestre sea defendible.

Asumo que es un problema de estructura y no de carácter, y lo trato como tal. Reviso primero lo que depende de mí: si mis clases tienen rutinas de entrada y de cierre claras, si las tareas están graduadas y todos tienen algo que puedan hacer desde el minuto uno, si mis normas son tres y no quince, y si estoy aplicando consecuencias de forma previsible y sin dramatismo. Cambio la disposición del aula y el agrupamiento, porque a menudo la mitad del conflicto está en quién se sienta con quién. En paralelo llevo el caso al equipo docente en la primera reunión: si el grupo se comporta igual con otros seis profesores, la respuesta tiene que ser común y coordinada, y ahí se acuerda una línea única con jefatura de estudios y con el tutor. Con los dos o tres alumnos que sostienen la dinámica hablo individualmente y fuera del aula, sin público, porque delante del grupo la conversación es una escenificación. Y activo lo que el centro tenga: alumnado ayudante, mediación entre iguales o compromiso educativo con la familia. Cuando hice esto en mi grupo anterior, los partes de incidencia pasaron de 47 a 19 en un curso.

Primero hablo con él directamente y en privado, porque puede haber una razón que desconozco y porque llevar a una reunión un conflicto que no se ha intentado resolver antes envenena el departamento durante todo el curso. Le planteo el problema por lo que es: si dentro del mismo centro dos grupos de la misma materia se califican con criterios distintos, la evaluación deja de ser comparable y quien lo paga es el alumnado, sobre todo en las decisiones colegiadas de promoción. Si no hay acuerdo, lo llevo al departamento como punto del orden del día, que es el órgano competente para fijar y revisar esos acuerdos, y pido que quede en acta lo que se decida. Si tampoco así se resuelve, informo al jefe de departamento y, en última instancia, a jefatura de estudios, sin convertirlo en un asunto personal. Lo que no hago es comentar la discrepancia con las familias ni con el alumnado: es la vía más rápida para perder la autoridad de todo el departamento, incluida la mía.

Actúo rápido y no en solitario. Registro por escrito lo que he observado con hechos objetivos —faltas reiteradas, higiene, lesiones visibles, comentarios del alumno, cambios bruscos de comportamiento— evitando cualquier interpretación o diagnóstico que no me corresponde. Lo comunico de inmediato al coordinador de bienestar y protección del centro y a jefatura de estudios, ese mismo día, porque la LOPIVI establece un deber de comunicación que no depende de que yo esté seguro de nada. No interrogo al menor, no cito a la familia por mi cuenta ni le advierto de que existe una sospecha, porque puedo agravar la situación y comprometer la actuación posterior de los servicios competentes. A partir de ahí es el centro quien articula la derivación a los servicios sociales de referencia y, si procede, la comunicación a Fiscalía de Menores. Mi papel después es doble: aportar la información que se me pida y mantener la normalidad y la seguridad para ese alumno en mi aula, que muchas veces es el único sitio donde su día es previsible.

Preparación

Consejos de preparación

1

Descargue la convocatoria concreta de su comunidad y del año en curso, y léala entera antes de preparar nada. El temario aplicable, el número de temas que se extraen por sorteo, la estructura de la parte práctica, los tiempos de exposición, el carácter eliminatorio de cada prueba y los máximos del baremo cambian entre territorios y entre convocatorias, y prepararse con la de hace dos años es el error más caro que puede cometer.

2

Escriba usted misma la programación didáctica y contextualícela en un centro real. Los tribunales identifican en tres minutos una programación comprada: no menciona el entorno socioeconómico, no cita el Proyecto Educativo del centro, tiene una atención a la diversidad genérica y el candidato no sabe justificar por qué tomó una decisión concreta cuando se le pregunta.

3

Cronometre la defensa en voz alta al menos quince veces, y de pie. El tiempo tasado es el motivo por el que se pierden más puntos de los que se cree: quien no termina transmite falta de control y quien acaba en la mitad del tiempo transmite falta de contenido.

4

Prepare todas las situaciones de aprendizaje al mismo nivel de detalle. Se le pedirá exponer una elegida entre varias extraídas al azar, y la ley no escrita de las oposiciones es que sale la que menos ha trabajado.

5

Organice el anexo de méritos como un expediente numerado siguiendo literalmente el orden del baremo, y revise cada certificado antes de alegarlo: horas y entidad homologadora en formación permanente, ISBN o ISSN y depósito legal en publicaciones, hoja de servicios oficial para la experiencia en centros públicos. Un mérito real sin el documento correcto vale exactamente cero.

6

Solicite con antelación el certificado negativo del Registro Central de Delincuentes Sexuales y de Trata de Seres Humanos, y compruebe también la vigencia de las acreditaciones que le exija el destino: habilitación lingüística para el programa bilingüe y certificado de lengua cooficial si opta en Cataluña, País Vasco, Galicia, Comunitat Valenciana, Navarra o Illes Balears.

7

Para una entrevista en la concertada o la privada, estudie el centro antes de ir: proyecto educativo, carácter propio, etapas que imparte, si tiene sección bilingüe o Bachillerato Internacional, y qué proyecto usa como seña de identidad. Llegue con dos ideas concretas de lo que usted podría aportar a ese proyecto desde el primer curso.

8

Prepare la sesión de clase observada como si fuera la entrevista misma, porque en muchos centros lo es. Lleve una actividad que funcione con un grupo que no conoce, con inicio claro, participación real de los alumnos y cierre en el tiempo previsto, y explique después al observador por qué tomó cada decisión: esa justificación se valora tanto como la clase.

9

Actualice su vocabulario profesional al marco vigente antes de abrir la boca. Competencias específicas, criterios de evaluación, saberes básicos, situaciones de aprendizaje, Perfil de salida, DUA y medidas ordinarias frente a específicas deben salirle con naturalidad; si aparecen estándares de aprendizaje evaluables o contenidos como eje, el tribunal concluirá que lleva años sin actualizarse.

10

Lleve preparadas tres cifras de su propia práctica y úselas cuando pueda: variación de aprobados, absentismo del grupo tutorizado, partes de incidencia, entrega de tareas en plazo o número de entrevistas con familias documentadas. En un sector donde casi todos hablan de vocación, los datos son lo que se recuerda al terminar.

Cómo responder: «¿Cuáles son sus expectativas salariales?»

Antes de darle una cifra me gustaría confirmar dos cosas que la condicionan por completo: si el puesto es de pago delegado dentro del concierto o de plantilla propia del centro, y qué complementos de la titularidad lleva asociados, porque en la enseñanza la tabla salarial no se negocia pero los complementos sí. Con esa base, le doy mi posición. Para una plaza de profesora de ESO y Bachillerato en la concertada de [comunidad], con seis cursos de experiencia, C1 y habilitación lingüística en inglés y competencia digital docente acreditada, mi referencia se sitúa en torno a 28.000 y 31.000 euros brutos anuales según el convenio colectivo del sector, y a partir de ahí lo que realmente negocio son los complementos: coordinación bilingüe, tutoría, jefatura de departamento y las horas de dedicación al proyecto que el centro quiera que asuma. Le doy también el contexto para que se entienda mi expectativa: la misma plaza en la red pública como funcionaria de carrera del grupo A1 estaría entre unos 30.000 y 40.000 euros brutos anuales según la comunidad autónoma, con sexenios y trienios que se van sumando y sin ningún margen individual de negociación, porque el sueldo base lo fija la Ley de Presupuestos Generales del Estado y el complemento específico cada comunidad. No pretendo igualar la referencia pública, entiendo el marco del convenio; lo que sí le pido es que las funciones adicionales que asuma estén retribuidas y consten por escrito en el contrato, y que hablemos de la carga real de horas lectivas y complementarias, que en la práctica pesa tanto como el importe.

FAQ

Preguntas frecuentes

En el procedimiento ordinario, no. Lo que hay es una defensa reglada ante el tribunal: presentación y defensa de la programación didáctica y exposición oral de una situación de aprendizaje extraída al azar, con tiempos tasados y criterios de valoración publicados en la convocatoria. El tribunal puede formular preguntas al terminar, pero para aclarar o contrastar lo expuesto, no para conocer su perfil personal. Sí existen entrevistas en otros escenarios del sector público: las bolsas extraordinarias que convocan algunas comunidades para especialidades con falta de aspirantes, determinadas comisiones de servicio y los programas específicos con perfil, y por supuesto la selección en centros concertados y privados, donde la entrevista es el eje del proceso.

Con formalidad discreta y sin disfraz. Ropa de trabajo sobria, sin nada que llame la atención por encima de lo que dice, y una carpeta ordenada con su documentación. Lo que de verdad se valora es la conducta profesional: saludar, sentarse cuando se le indique, hablar de pie si el tribunal lo permite, mirar a los tres miembros y no solo al presidente, sostener el hilo sin leer y responder a las preguntas sin discutir. Si le corrigen un dato, tome nota y agradézcalo; los tribunales penalizan mucho más la actitud defensiva que un error puntual. Y prepare el material físico: si su exposición depende de un soporte digital, lleve alternativa en papel, porque en muchas sedes no hay proyector garantizado.

Todo lo que tiene que ver con encaje y disponibilidad. Le preguntarán por su relación con el carácter propio del centro, sobre todo si la titularidad es religiosa, por su disposición a asumir tutoría desde el primer curso, por lo que puede aportar fuera del horario lectivo —extraescolares, pastoral, viajes, robótica, orquesta, equipos deportivos—, por su idioma y su experiencia real dando materia en inglés si hay sección bilingüe, y por su horizonte temporal, es decir, si aprobará la oposición y se marchará en junio. También es habitual que le pidan una sesión de clase observada con un grupo real. Nada de esto aparece ante un tribunal, y por eso conviene preparar la entrevista de la concertada como un proceso distinto y no como una versión rebajada de la oposición.

Con naturalidad y con datos. La experiencia en la concertada o en la privada es experiencia docente real y así se explica: grupos, niveles, materias, número de alumnos, tutorías, proyectos y resultados. Lo que conviene saber, y demostrar que sabe, es que en el baremo de la oposición ese tiempo puntúa menos que el prestado en centros públicos en la misma especialidad, de modo que si su plan es la plaza le interesa acumular servicios en la pública en cuanto entre en la lista de interinidad. Ante una dirección de centro público o ante una bolsa, subraye lo que sí ha hecho: gestión de aula con ratios altas, atención a alumnado con NEAE, aplicación de protocolos y trabajo con familias, que es idéntico en las dos redes. Lo que no funciona es minimizar la propia experiencia con expresiones como solo he estado en un colegio privado.

Es lo más recomendable, porque lo contrario no se sostiene. Prácticamente toda dirección de centro concertado da por hecho que un docente joven opositará y ha vivido marchas a mitad de curso. Lo que marca la diferencia no es ocultarlo sino cómo lo plantea: reconózcalo, explique en qué punto está y comprometa dos cosas concretas, que avisará en cuanto reciba una adjudicación para que el centro pueda organizarse y que no dejará un grupo a mitad de curso salvo obligación legal. Ese compromiso concreto tranquiliza mucho más que una promesa vaga de permanencia que nadie cree.

Las que le permitan decidir y las que demuestran que conoce el oficio. Pregunte por el número de grupos y las horas lectivas reales, por la ratio media, por si la plaza lleva tutoría asociada y de qué nivel, por el porcentaje de alumnado con NEAE y por cómo se coordina el centro con orientación, PT y AL. Pregunte por el proyecto bilingüe si lo hay: cuántas materias, con qué habilitación y si hay auxiliares de conversación. Pregunte por la plataforma de gestión que utilizan y por el horario de atención a familias. Y pregunte por la estabilidad de la plantilla en la especialidad, que le dirá más sobre el clima del centro que cualquier folleto. Lo que conviene dejar para el final, cuando la conversación ya ha ido bien, son las condiciones concretas: complementos, fecha de incorporación y duración del contrato.

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