Ejemplo de CV
Ejemplo de CV de Redactor de Contenidos
Este ejemplo corresponde a una redactora con seis años de experiencia que combina plantilla y trabajo por cuenta propia, el escenario más común en España. Fíjese en dos cosas: cada línea de experiencia lleva volumen, periodo y una métrica verificable, y el perfil se posiciona de forma explícita frente a la producción automatizada de texto. Adapte las cifras a su realidad, nunca las invente: en la entrevista le pedirán abrir Search Console o enseñar la pieza.
Written & reviewed by the CVWon Editorial Team · Updated julio 2026
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Redactor de Contenidos
Perfil profesional
Redactora de contenidos con 6 años de experiencia en B2B tecnológico, fintech y salud digital, entre agencia y proyectos propios como autónoma. Especializada en contenido de investigación: entrevistas con especialistas, uso de fuentes primarias (BOE, INE, Banco de España, informes sectoriales) y verificación de datos antes de publicar. Responsable editorial de un blog corporativo que pasó de 9.400 a 41.000 sesiones orgánicas mensuales en 16 meses y de dos landing pages que duplicaron su tasa de conversión. Trabajo con guías de estilo y voz de marca, coordino con SEO y diseño desde el briefing y edito borradores generados con IA hasta dejarlos publicables. Español nativo con norma peninsular (FundéuRAE y RAE como referencia), catalán C1 e inglés C1.
Logros destacados
Formación académica
En España no existe una titulación obligatoria para ejercer como Redactor de Contenidos, pero las vías habituales son el Grado en Periodismo, en Comunicación Audiovisual, en Publicidad y Relaciones Públicas o en alguna Filología (Hispánica, Inglesa, Clásica), y son las que suelen aparecer en los filtros de las ofertas. En este ejemplo: Grado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid (2016–2020), con Trabajo de Fin de Grado sobre verificación de datos en medios digitales, y un máster o posgrado de marketing digital y contenidos (ESIC, IEBS, Inesdi o similar) que aporta la parte de SEO y analítica que el grado no cubre. Otra entrada frecuente es lateral y perfectamente válida: profesionales de derecho, ingeniería, farmacia o enfermería que se pasan a la redacción especializada; en ese caso, la titulación de origen se presenta como ventaja de vertical, no como desvío. Si su formación es de otra área, complétela con formación reglada en corrección (por ejemplo, los cursos de UniCo, la Unión de Correctores) o en escritura profesional, y hágala visible en el CV.
Certificaciones
Competencias
¿Qué competencias debe destacar un CV de Redactor de Contenidos?
Técnica
Habilidades interpersonales
Herramientas
| Categoría | Competencias |
|---|---|
| Técnica | SEO on page: investigación de palabras clave, análisis de SERP e intención de búsqueda, estructura de encabezados, enlazado interno y detección de canibalización, Arquitectura de contenidos: clústeres temáticos, páginas pilar, calendario editorial y auditoría de contenido antiguo (podar, fusionar o actualizar), Investigación con fuentes primarias: BOE, INE, Banco de España, informes sectoriales, papers y entrevistas a especialistas, Verificación de datos y trazabilidad de cada cifra hasta su fuente original, Corrección ortotipográfica y de estilo según la norma de la RAE y las recomendaciones de la FundéuRAE, Redacción por formatos: artículo de blog, landing page, newsletter, ficha de producto, caso de éxito, whitepaper y nota de prensa, Copywriting orientado a conversión: propuesta de valor, jerarquía de mensajes, llamadas a la acción y test A/B de titulares, Edición y post-edición de borradores generados con IA, con verificación y reescritura completa, Analítica editorial: lectura de informes de GA4 y Search Console para decidir qué contenido crear, actualizar o retirar, Adaptación y transcreación de contenidos del inglés al español peninsular, y coordinación de versiones en lenguas cooficiales |
| Herramientas | WordPress (y Elementor o Gutenberg), Webflow, HubSpot CMS, Contentful, Semrush y Ahrefs para palabras clave, brechas de contenido y seguimiento de posiciones, Google Search Console y GA4, Screaming Frog para auditorías de contenido, Surfer SEO o Frase para el análisis de cobertura temática, Google Docs y Microsoft Word con control de cambios; Notion o Trello para el calendario editorial, Figma para revisar el texto dentro del diseño antes de la maquetación, Mailchimp, Brevo o Klaviyo para newsletters, ChatGPT y Claude como apoyo de investigación y de variantes, nunca como texto final, Herramientas de corrección: LanguageTool, Stilus y consulta habitual del Diccionario panhispánico de dudas |
| Habilidades interpersonales | Criterio editorial: saber decir que un enfoque no responde a la intención de búsqueda y proponer otro con argumentos, Escucha en la entrevista: preparar un guion, repreguntar y sacar la cita que sostiene la pieza, Gestión del feedback: aceptar correcciones sin defender el ego y defender lo que sí importa con datos, Rigor y honestidad con los datos: no publicar una cifra que no se ha podido verificar, Autonomía y cumplimiento de plazos con varios clientes o marcas a la vez, Comunicación con equipos no editoriales: SEO, diseño, producto, legal y comercial, Adaptación de registro: pasar de un texto técnico para ingenieros a una landing para consumidor final sin perder la voz de marca |
Nota sectorial
El mercado español del contenido está partido en dos. Por un lado, el contenido de volumen (fichas en serie, artículos cortos de relleno, textos a menos de 4 céntimos por palabra) prácticamente ha desaparecido como encargo humano desde la irrupción de las herramientas de IA generativa: quien construyó su carrera ahí ha visto caer los encargos y las tarifas. Por otro, el contenido con investigación, entrevista y responsabilidad editorial se sostiene y se paga mejor, sobre todo en sectores regulados o técnicos: banca y seguros, salud, energía, industria, legal y software B2B. La estructura laboral también es particular: junto a los puestos en plantilla (marcas, medios y agencias, estos últimos bajo el convenio colectivo estatal de empresas de publicidad) hay una masa muy grande de profesionales autónomos dados de alta en el RETA que facturan por palabra o por pieza. Como autónomo conviene tener claras tres cosas: los plazos de pago que marca la ley de morosidad (30 días por defecto, 60 como máximo si se pacta), el régimen fiscal del encargo (la retención de IRPF del 15 %, reducida al 7 % durante el primer año de actividad y los dos siguientes, y un tratamiento del IVA que varía según se trate de una colaboración literaria para un editor o de un servicio publicitario, por lo que conviene consultarlo con un gestor) y el contrato de cesión de derechos: la ley española exige que la cesión sea por escrito, con las modalidades, el ámbito territorial y la duración especificados, declara nula la cesión global de obras futuras y mantiene los derechos morales de autoría como irrenunciables, incluso en encargos de ghostwriting. En las ofertas en Cataluña, Comunidad Valenciana, Galicia, País Vasco y Baleares, dominar la lengua cooficial es un diferencial claro y con poca competencia.
FAQ
Preguntas frecuentes
En plantilla, un perfil junior se mueve en torno a 19.000–23.000 € brutos anuales; con tres a cinco años de experiencia, entre 25.000 y 32.000 €; un perfil sénior o de content manager en Madrid o Barcelona, entre 33.000 y 45.000 €, y algo menos en agencia que en marca. Como autónomo, el contenido generalista se ha desplomado hasta los 4–8 céntimos por palabra, mientras que el contenido especializado con investigación y entrevistas se mantiene entre 12 y 25 céntimos. Por pieza son habituales 150–350 € por un artículo de 1.500 palabras con fuentes, 250–600 € por una landing page, 400–700 € por un caso de éxito con entrevista y 900–2.000 € por un whitepaper. Contraste siempre con su ciudad, su vertical y el volumen del encargo.
Con tres recursos. Primero, describa el encargo sin identificar al cliente cuando haya confidencialidad y aporte el resultado medible. Segundo, negocie desde el principio una cláusula que le permita mostrar la pieza en su portfolio o citarla en su currículum: es una petición razonable y muy común. Tercero, cree material propio con su firma (un blog, una newsletter, colaboraciones en medios sectoriales) que funcione como muestra pública de criterio y de estilo. La autoría, además, es un derecho moral irrenunciable en la ley española aunque haya cedido todos los derechos de explotación.
Entre cinco y ocho, no más, y variadas en formato: un artículo largo con investigación, una landing page, una newsletter, un caso de éxito y algo de un sector técnico. Cada pieza con dos líneas de contexto: objetivo, papel que tuvo usted y resultado. Es mejor un portfolio corto y comentado que un archivo con cincuenta enlaces, porque lo que se evalúa no es la cantidad sino el criterio con el que elige lo que enseña.
Sí, y conviene hacerlo en positivo. Hoy se pregunta en casi todas las entrevistas, y la respuesta que genera confianza es un proceso concreto: para qué la usa (documentación previa, variantes de titular, resúmenes de fuentes largas, control de estructura), para qué no (datos, citas, texto final tal cual) y qué controles aplica (verificación con la fuente original, reescritura completa, revisión de estilo). Presentarse como editor capaz de convertir un borrador automático en una pieza publicable y verificada es hoy una competencia de mercado, no una confesión.
Es la decisión que más cambia sus ingresos. Un redactor generalista compite con la herramienta más barata del mercado; un redactor que entiende fiscalidad de autónomos, ensayos clínicos o mantenimiento industrial, y que además puede llamar a tres fuentes que le cogen el teléfono, no. La especialización acorta el tiempo de investigación, sube la tarifa, reduce las rondas de correcciones con el cliente y suele traer encargos recurrentes. Empiece por el sector donde ya tenga contactos o formación previa.
El Redactor de Contenidos produce piezas informativas y de marca orientadas a búsqueda y a relación con el público (blog, guías, casos de éxito, newsletters). El copywriter escribe para persuadir en un espacio corto: anuncios, landings, campañas, secuencias de venta. El corrector no escribe: revisa ortotipografía, gramática y estilo sobre un texto ajeno, y en España es una figura profesional con asociación propia (UniCo). En la práctica, muchas ofertas mezclan los tres papeles; conviene precisar en el CV cuál domina y con qué formatos lo ha demostrado.
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